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Michel Zaidan

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Lula y las desgracias del presidencialismo de coalición.

Lidiar con este Congreso no será para aficionados ni soñadores. Es la cruda realidad de la política tradicional.

Lula y Arthur Lira (Foto: Ricardo Stuckert/PR | Bruno Spada/Cámara de Diputados)

Nunca antes las limitaciones de este tipo de régimen político habían sido tan evidentes como ahora en el nuevo gobierno de Lula. ¿Sin presidente? En un régimen de coalición, gobierna solo, pero aún con un congreso hostil y adversario. Y hay indicios de que el presidente de la Cámara está maniobrando para elegir en secreto al sucesor de Lula, un parlamentario de derecha.

Las sucesivas derrotas, a pesar de las concesiones de Lula a sus adversarios, son un indicio de las sutiles maniobras de Arthur Lira. Un éxito, otro fracaso. Esta ha sido la política de Lira. Lidiar con estas maniobras y la ambición del alagoano no será fácil para el gobierno. 

El decreto que destripó el Ministerio de Medio Ambiente y la demarcación de tierras indígenas no sólo lanzó una luz de alerta en esta difícil gobernabilidad, comprada a alto precio, sino que introdujo desavenencias dentro del propio gobierno, con fisuras irreparables en el ministerio, repitiendo crisis que ya habían ocurrido en administraciones anteriores, incluida la de Marina Silva.

Todo esto es lamentable y puede parecer una traición a los votantes de Lula, quienes tienen poca paciencia para este difícil juego de buscar la gobernabilidad sin perder credibilidad. En cualquier caso, lidiar con este Congreso no será para aficionados ni soñadores. Es la cruda realidad de la política tradicional: quid pro quo, sin garantía de resultados. Estamos apenas al principio; complacer a todos no será fácil. 

Naturalmente, algunos intereses prevalecerán sobre otros, especialmente aquellos que no quieren presionar al gobierno para no amenazar su precaria gobernabilidad. Aún queda mucho por hacer. Esperemos los próximos movimientos del juego.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.