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Alex Solnik

Alex Solnik, periodista, es autor de "El día que conocí a Brilhante Ustra" (Editorial Geração)

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Marta mete la pata al hablar de Temer.

Según Alex Solnik, columnista de 247, la senadora que se ganó el apodo de "Martaxa" durante su etapa como alcaldesa de São Paulo "podría ser conocida a partir de ahora, dentro del PMDB, como 'Martagarela'"; esto se debe a que, este sábado, en la convención estatal del PMDB en São Paulo, "volvió a meter la pata", según el periodista, al declarar en su discurso: "Unidos, construiremos un nuevo Brasil, bajo el liderazgo de Michel Temer". "Comportándose como si fuera una militante histórica del PMDB, se encargó de halagar el ego del presidente del partido, sin darse cuenta de que, al hacerlo, estaría alimentando una intriga innecesaria con el gobierno del que, al fin y al cabo, él es vicepresidente, para bien o para mal, y de cuyo plato, al fin y al cabo, ella comió", comenta Solnik.

Según Alex Solnik, columnista de 247, la senadora que se ganó el apodo de "Martaxa" durante su etapa como alcaldesa de São Paulo "podría ser conocida a partir de ahora, dentro del PMDB, como 'Martagarela'"; esto se debe a que, este sábado, en la convención estatal del PMDB en São Paulo, "volvió a meter la pata", según el periodista, al declarar en su discurso: "Unidos, construiremos un nuevo Brasil, bajo el liderazgo de Michel Temer". "Comportándose como si fuera una militante histórica del PMDB, se encargó de halagar el ego del presidente del partido, sin darse cuenta de que, al hacerlo, estaría alimentando una intriga innecesaria con el gobierno del que, al fin y al cabo, él es vicepresidente, para bien o para mal, y de cuyo plato, al fin y al cabo, ella comió", comenta Solnik (Foto: Alex Solnik).

"Unidos, construiremos un nuevo Brasil, bajo el liderazgo de Michel Temer".

Marta Suplicy, ex sexóloga, ex esposa de Eduardo Suplicy, ex militante del Partido de los Trabajadores, ex ministra de Dilma Rousseff, ex alcaldesa y ex partidaria de Lula, sigue superándose.

Se unió al PMDB hace apenas un mes, pero ya es conocido por no ser capaz de decir nunca lo correcto, en el lugar correcto, en el momento correcto.

Durante su discurso en la fiesta de bienvenida a su nuevo partido, anunció que dejaba el PT para luchar contra la corrupción y elogió a varios militantes del PMDB presentes que fueron mencionados en el escándalo Lava Jato, entre ellos Eduardo Cunha, cuya exposición, que él mismo llamó "Lava Cunha", ocurrió en los días siguientes.

Ante esta situación, Marta, liberada ya de su papel de campeona anticorrupción, se refugió en un respetuoso silencio.

Hoy, en la convención estadual del PMDB, en São Paulo, volvió a hacer un lío.

Actuando como si fuera una miembro de larga data del partido PMDB, se tomó la libertad de masajear el ego del presidente del partido, sin darse cuenta de que, al hacerlo, estaría alimentando una disputa innecesaria con el gobierno del cual él es, después de todo, el vicepresidente, para bien o para mal, y de cuyo plato, después de todo, ella comió.

Lo único que Temer quiere ahora es ser olvidado; está evitando los focos de atención, esperando que se asiente el polvo, pero esto lo ha puesto nuevamente en el centro de atención, en un papel que podría ser interpretado por sus enemigos como el de un conspirador.

Cuando pronunció la frase entre comillas –“unidos, construiremos un nuevo Brasil bajo el liderazgo de Michel Temer”– siguió, aunque a la inversa, el consejo del famoso best seller “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas”, que transformó en una especie de “Cómo crear enemigos y alejar amigos”.

Si las cosas siguen así, ella, que durante su etapa como alcaldesa de São Paulo era llamada "Martaxa", podrá a partir de ahora ser conocida dentro del partido PMDB como "Martagarela".

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.