Mi partido es la selección brasileña.
Una nueva versión de "La Patria en Botas de Fútbol" está en marcha. Y, por pura coincidencia, está ocurriendo con la supervisión militar que impera en el gobierno de Bolsonaro.
Por Ricardo Nêggo Tom
Los jugadores de la selección brasileña de fútbol rompieron su silencio y publicaron un manifiesto sobre su participación en la Copa América. Tras leer el manifiesto, que declara, entre otras cosas, que están en contra de la Copa América (sin ideología política), pero que jugarán de todos modos, el único detalle relevante de la misiva me hizo dudar sobre el título de este artículo.
El contenido del comunicado me dividió el corazón entre: "Manifiesto de Juliana Paes", "Mi partido es la selección brasileña", "La selección por encima de todo, mi liberalismo por encima de todos" o "Todos somos Neymar". Las primeras líneas del manifiesto parecen un anuncio deportivo. Mientras leía "Cuando nace un brasileño, nace un hincha. Y para los más de 200 millones de hinchas escribimos esta carta...", mi mente apeló a la conciencia de los 23 jugadores y todo el cuerpo técnico e imaginé otro texto publicado como forma de protesta.
En la ilusión de un sueño, leí: “Cuando muere un brasileño, muere un hincha. Y para los más de 476.972 hinchas que ya han fallecido a causa de la COVID-19, escribimos esta carta...” Sin embargo, pronto volví a la realidad y me encontré con una serie de argumentos “neutrales” como: “Es importante destacar que en ningún momento pretendimos politizar esta discusión” y “Estamos en contra de la organización de la Copa América, pero nunca le diremos que no a la selección brasileña”, lo que despejó tanto las dudas que tenía sobre el título del artículo como sobre la conciencia política de los jugadores.
Una nueva versión de "La Patria en Botas de Fútbol" está en acción. Y, por pura coincidencia, está sucediendo con la supervisión militar que impera en el gobierno de Bolsonaro. ¡La historia es cíclica, amigos! "Mi partido es Brasil", uno de los lemas usados por los bolsonaristas y neofascistas en el país del fútbol, fue adoptado por la selección brasileña para justificar la vergüenza de declarar abiertamente que, ante todo, están los millones de dólares que cada jugador se embolsará por participar en el torneo. No es que los necesiten. Pero, como dice el refrán capitalista: "A mucha harina, quiero más avena".
"La selección por encima de todo y mi lucro por encima de todas las posiciones", afirma el manifiesto: "Mi partido es la selección brasileña".
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
