Los medios de comunicación fingen no ver la gravedad de los vínculos de Bolsonaro con el nazismo.
«La presencia del congresista Dudu Bolsonaro en una reunión de nazis en Florida fue tratada con indiferencia por los medios de comunicación», escribe Paulo Moreira Leite. «Es absurdo».
Ante todo, estamos hablando de una figura de absoluta confianza para Jair Bolsonaro, que se presenta a la reelección tras gobernar Brasil con un gobierno de traición a la nación.
También hablamos del nazismo, con el que la familia presidencial ha cultivado, de forma demostrable, estrechas relaciones.
Ningún movimiento político del siglo XX dejó un legado tan monstruoso y atroz, lo que explica la naturaleza semiclandestina de sus movimientos y apariciones.
Así es. En julio de 2022, a nueve semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, la candidatura de Bolsonaro se encontraba en segundo lugar en las encuestas. Y entonces Dudu se reunió con nazis en Florida, en un encuentro donde también estuvo presente el infalible Donald Trump, un fuerte candidato a la reelección frente a un debilitado Joe Biden.
Afuera, algunos amigos incluso desfilaron con banderas con la esvástica. Otros exhibieron las iniciales de las SS.
En un país que cuenta con empresas de medios de comunicación entre las más grandes del planeta, nuestros principales periódicos y cadenas de televisión no logran producir reportajes de investigación exhaustivos que puedan esclarecer los vínculos nazis de la familia Bolsonaro. Tal falta de interés resulta casi sospechosa. ¿Cabe alguna duda?
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
