Muskland
El multimillonario dueño de X debería fundar su propio país en una isla aislada donde el odio sea libre y no exista Xandão.
Con el dinero que tiene, Elon Musk debería comprarse una isla alejada de la civilización, y fundar allí su propio país, donde los ciudadanos pudieran incitar libremente al odio contra otros, patear cadáveres a su antojo, y decir las mentiras más absurdas y criminales sin que ningún ministro molesto, cuyo nombre, además, empieza por X, se atreviera a interponerse.
Para gobernar este paraíso en la Tierra llamado Muskland, se debería nombrar una junta compuesta por tres estadistas importantes: Trump, Milei y Bolsonaro.
La otra opción es mudarse a Marte.
No hay ningún Xandão allí.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.



