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Raimundo Bonfim

Coordinadora Nacional de la Central de Movimientos Populares (CMP)

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Ajuste fiscal y el programa "Mi casa, mi vida".

El futuro del programa MCMV (Minha Casa, Minha Vida) es incierto. El gobierno ha estado enviando señales contradictorias. Ha declarado públicamente que los ajustes fiscales no afectarán a programas sociales como el MCMV. Sin embargo, en la práctica, ha retrasado los pagos de numerosos proyectos en la fase actual.

Uno de los programas sociales más importantes del gobierno federal, Minha Casa, Minha Vida (Mi Casa, Mi Vida), se encuentra en peligro. Su implementación avanza a paso de tortuga, y crece la incertidumbre sobre su continuidad ante la crisis económica y las medidas de ajuste fiscal en curso.

En 2009, ante la inminente amenaza de la crisis económica internacional que azotaba a Brasil, se puso en marcha el programa con el objetivo de mantener y generar nuevos empleos, así como de incentivar la construcción y adquisición de nuevas viviendas. La segunda fase se lanzó al comienzo del primer mandato de la presidenta Dilma.

El programa beneficia a familias con un ingreso mensual de hasta diez salarios mínimos, dividido en tres tramos de ingresos, dándose prioridad al primer tramo (de cero a tres salarios mínimos), que representa el 90% del déficit de vivienda.

El programa MCMV se diferencia de todos los anteriores, dado que funciona con fuertes subsidios, especialmente en el primer tramo de ingresos, una demanda de larga data de los movimientos populares y del mercado inmobiliario.

Hasta la fecha, se han entregado 2,3 millones de viviendas y 1,4 millones están en construcción, sumando un total de 3,7 millones de nuevas unidades habitacionales. Se estima que 9,4 millones de personas se han beneficiado del programa. Estas cifras demuestran la importancia y el alcance social del programa Minha Casa, Minha Vida.

Los movimientos sociales han sido críticos y han presentado diversas sugerencias, algunas aceptadas y otras no. En una reunión con el presidente y los ministros el 10 de septiembre, el gobierno aprobó tres propuestas, a saber:

El primer cambio es la creación de un tramo de ingresos adicional, que servirá a las familias con ingresos entre R$ 1.800,00 y R$ 2.350,00, para aquellas que residen en grandes ciudades y áreas metropolitanas.

La segunda es la autorización para utilizar los desarrollos con fines comerciales, con el objetivo de generar empleo e ingresos para los beneficiarios del programa.

El tercer cambio es el aumento del valor del primer tramo de ingresos, que pasará de los actuales R$1.600,00 a hasta R$1.800,00. Este cambio es crucial porque, sin él, miles de personas quedan excluidas del primer tramo y, en consecuencia, pierden el beneficio de una mayor subvención.

Nuestra principal crítica se refiere a la ubicación de los complejos de viviendas, considerando que, hasta la fecha, la mayoría de las unidades del programa MCMV se están construyendo en las afueras de ciudades medianas y grandes, en áreas que carecen de infraestructura y servicios sociales.

A pesar de nuestras críticas, defendemos y apoyamos la continuidad del programa, hasta el punto de que hemos estado presionando para que se ponga en marcha la tercera fase del programa y, en consecuencia, se inicien nuevas contrataciones.

Comprendemos que el programa MCMV (Minha Casa, Minha Vida) es fundamental como solución no solo para la vivienda asequible, sino también para afrontar la crisis del desempleo, ya que la industria de la construcción es bastante diversa y abarca varios sectores de la economía.

El futuro del programa MCMV (Minha Casa, Minha Vida) es incierto. El gobierno ha estado enviando señales contradictorias. Ha declarado públicamente que los ajustes fiscales no afectarán a programas sociales como el MCMV. Sin embargo, en la práctica, ha estado retrasando los pagos de numerosos proyectos en la fase actual.

Para 2016, el presupuesto enviado al Congreso asignó R$ 15 mil millones al programa. Poco después, durante las medidas de ajuste fiscal destinadas a eliminar el déficit de aproximadamente R$ 30 mil millones, el ministro Joaquim Levy recortó R$ 4,8 mil millones del programa MCMV (Minha Casa, Minha Vida).

Por lo tanto, a pesar de que se habla de mantener el programa, el gobierno todavía no ha enviado al Congreso Nacional la Medida Provisional que propone su creación, donde se esbozan las nuevas reglas y el objetivo a alcanzar, aunque ya ha indicado que será de tres millones de viviendas.

Además, el lento ritmo al que se están llevando a cabo las obras este año y los recortes presupuestarios para 2016 nos hacen creer que corremos un grave riesgo de que las medidas de equilibrio fiscal afecten severamente al programa MCMV (Minha Casa, Minha Vida).

De confirmarse esto, la presidenta Dilma Rousseff cometerá dos graves errores. Además de debilitar un programa social que brinda acceso a la vivienda a millones de familias de bajos ingresos, contribuye a impulsar la economía y a generar empleo en tiempos de crisis económica, corre el riesgo de perder el apoyo popular de un sector de la población que fue fundamental para su reelección.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.