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marcelo cero

Es sociólogo, especialista en Relaciones Internacionales y asesor de la dirección del PT en el Senado.

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El objetivo político de Hamás

Militarmente, el ataque de Hamás parece un suicidio. Pero, desde un punto de vista político, tiene sentido. El problema será el coste humanitario.

Conflicto entre Israel y Hamás (Foto: REUTERS)

El principal objetivo político del ataque de Hamás contra Israel es el acuerdo que se estaba negociando silenciosamente entre Arabia Saudita, Israel y Estados Unidos.

El nuevo líder de Arabia Saudita, el príncipe Mohammed bin Salman, ve a Irán, no a Israel, como su principal rival regional.

En este sentido, Arabia Saudita, junto a EE.UU. e Israel, intentaba un acuerdo que reconfigurara la geopolítica de Medio Oriente, buscando aislar a Irán, el principal líder chiíta del mundo.

El acuerdo incluyó el reconocimiento oficial de Israel por parte de Arabia Saudita.

A cambio, Arabia Saudita recibiría garantías de seguridad estadounidenses y asistencia estadounidense en tecnología nuclear civil.

Israel se beneficiaría enormemente del acuerdo, ya que recibiría el reconocimiento de un país árabe muy importante, que pasaría de ser un rival tradicional a un socio. A cambio, prometió un mejor trato a los palestinos.

Estados Unidos también se beneficiaría enormemente, ya que contendría el avance de China en la región y sentaría las bases de una alianza que podría mantener a Irán bajo control.  

Hamás se dio cuenta de que el acuerdo tendería a aislarlos y debilitarlos, y que los derechos del pueblo palestino serían, en realidad, ignorados, incluso en Riad. Irán, aliado de Hamás, también recibió con alarma la noticia de la posible alianza.  

El ataque golpeó duramente a Washington. La estrategia de Biden para Oriente Medio, centrada en la nueva alianza, se ha visto completamente comprometida, ya que el acuerdo tiene ahora todas las posibilidades de fracasar.  

Biden será acusado de vacilación e incompetencia. Además, se verá obligado a equilibrar el apoyo a Israel con el deseo de atraer a Arabia Saudita y evitar distanciarse de los demás países del Golfo.  

Tendrá que desgastarse para evitar que el conflicto se descontrole. Ya se estaba desgastando con la guerra en Ucrania. Ayer surgió otra, que la CIA y el Mosad no supieron prever.

Militarmente, el ataque de Hamás parece un suicidio. Pero desde un punto de vista político, tiene sentido. El problema será el coste humanitario.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.