El programa Bolsa Família en la perspectiva del logro de los ODS.
El programa se consolida como un pilar del desarrollo sostenible al combinar la protección social, la participación popular y la lucha contra las desigualdades estructurales.
Esta semana fue emblemática para la Asistencia Social Brasileña, con la celebración de dos eventos: el XVIII Congreso Brasileño de Trabajadores Sociales (CBAS), en Salvador, Bs. As., y la XIV Conferencia Nacional de Asistencia Social (CNAS), en Brasilia, D.F., del 6 al 9 de diciembre. Con el tema "20 años del SUAS: construcción, protección social y resistencia", la XIV CNAS celebra dos décadas del Sistema Único de Asistencia Social (SUAS) y 32 años de la Ley Orgánica de Asistencia Social (LOAS), reuniendo a gestores, trabajadores, usuarios y sociedad civil para debatir y proponer parámetros que refuercen el derecho a la protección social y la dignidad humana. El Programa Bolsa Familia (PBF) emerge, en este contexto, como una de las políticas públicas de asistencia más eficaces y estructurantes, demostrando el poder del SUAS, con su amplio alcance en el llamado "Brasil profundo" y su misión de combatir el hambre y las desigualdades sociales.
La relevancia del Sistema Único de Asistencia Social (SUAS) trasciende la lógica de la transferencia de ingresos, ya que se trata de un instrumento de inclusión social y garantía de derechos capaz de generar un impacto considerable en la sociedad. En consecuencia, el Programa Bolsa Família (PBF) ha sido esencial para el logro de varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, especialmente el ODS 1 (Fin de la Pobreza) y el ODS 2 (Hambre Cero y Agricultura Sostenible). Desde la perspectiva de los ODS, Bolsa Família reduce directamente la pobreza extrema y mejora la seguridad alimentaria y nutricional de las familias vulnerables al garantizar una renta básica, lo que permite a los beneficiarios tomar decisiones que impactan positivamente en su calidad de vida, desde una nutrición adecuada hasta el acceso a servicios esenciales. El resultado es el logro de una ciudadanía con autonomía. Además, las condicionalidades del programa, dirigidas a las políticas públicas de educación y salud, crean un círculo virtuoso que interrumpe la reproducción intergeneracional de la pobreza, alineándose con otros ODS, como el ODS 3 (Salud y Bienestar) y el ODS 4 (Educación de Calidad), destacando el carácter transversal de esta política y demostrando que la consolidación del Programa Bolsa Família como política de Estado es la materialización de la comprensión de que la asistencia social no es caridad, sino un derecho constitucional a la seguridad social, una tarea del Estado en la defensa de la dignidad humana y una exigencia para la construcción de un país menos desigual.
El éxito del programa Bolsa Família es inseparable del rol de la participación y el control social como dimensiones estructurantes, posibilitadas por un conjunto de Instituciones Participativas (IP) que facilitan el diálogo y la supervisión entre el Poder Ejecutivo, las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos sociales, los usuarios y los trabajadores del Sistema Único de Asistencia Social (SUAS). La participación social garantiza que la política se implemente de forma transparente y acorde con las necesidades reales de la población atendida, reforzando así el compromiso de Brasil con el ODS 16, que prevé la promoción de instituciones eficaces, responsables e inclusivas. Este tema se consolidó recientemente en la Resolución CNAS/MDS n.º 202/2025, que establece directrices para que los Consejos de Asistencia Social a nivel municipal, estatal y federal se organicen y funcionen como instancias de control social del Programa Bolsa Família y del Registro Único de Programas Sociales (CadÚnico). Entre estas directrices se destacan: incentivar la movilización de los usuarios para participar en el control social, garantizar la accesibilidad y promover el derecho a la información y la transparencia, con el fin de fomentar el protagonismo de los usuarios en la gestión del sistema, asegurando que el programa cumpla su finalidad de protección social.
La participación social otorga legitimidad y eficacia a las políticas, ya que permite identificar y corregir problemas desde la base, como errores de registro, dificultades para cumplir con las condicionalidades o incluso irregularidades. Las instituciones participativas también permiten identificar obstáculos en la prestación de servicios o incorporar mejoras basadas en sugerencias de la población, contribuyendo así al logro de los objetivos transversales de los ODS, especialmente en lo que respecta al fortalecimiento de la gobernanza democrática y la reducción de las desigualdades. Para que este impacto sea efectivo, es tan importante difundir las reglas para obtener el beneficio como ampliar el acceso de la sociedad, especialmente el de los usuarios del PBF, a las instancias y mecanismos de participación social en el programa. Estos mecanismos se ven reforzados por la presencia de los Consejos de Asistencia Social en los territorios y las comisiones temáticas paritarias (integradas por representantes del gobierno y la sociedad civil), que garantizan la implementación intersectorial del PBF, eliminando los obstáculos sistémicos que perpetúan la vulnerabilidad social.
La alineación y el impacto positivo del programa Bolsa Família con los ODS son evidentes no solo en su contribución a la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, sino también en sus efectos transversales en otros ODS, como la salud, la educación y la igualdad de género. Las evaluaciones realizadas a lo largo de los años destacan mejoras significativas en las condiciones de vivienda, la asistencia escolar, la autonomía de las mujeres y el acceso a los servicios de salud entre las familias beneficiarias del programa. El programa Bolsa Família se ha convertido así en un instrumento estratégico para el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por Brasil, lo que refuerza la importancia de su mantenimiento y mejora continua como política de estado capaz de promover el desarrollo sostenible con equidad y participación social. En 2026, cuando Brasil alcance el hito de 200 conferencias nacionales celebradas en 85 años, se celebrará la primera Conferencia Nacional sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, un hito histórico que sin duda destacará la importancia del Programa Bolsa Família para el logro de los ODS. Y es que Bolsa Família es más que una política social: es la base para transformar la vida de los brasileños, demostrando que invertir en las personas es invertir en un país más justo y democrático.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
