El congreso de los sueños
La conferencia de mis sueños fue lo que dominó mi mente mientras dormía. Una conferencia de geología que reuniría a amigos para presentar trabajos en sesiones temáticas, con el clásico carrusel de diapositivas con fotografías, mapas y gráficos.
Hoy me desperté con una sensación de ligereza, algo que no me pasaba desde hace mucho. Últimamente, las pesadillas dominan las pocas cuatro o cinco horas de sueño que consigo por las mañanas. Políticos y vecinos sinvergüenzas son los personajes que protagonizan los escenarios frenéticos durante este momento crucial del día para recuperar energías.
La conferencia de mis sueños fue lo que dominó mi mente mientras dormía. Una conferencia de geología que reuniría a amigos para presentar trabajos en sesiones temáticas, con el clásico carrusel de diapositivas con fotografías, mapas y gráficos.
Eran los buenos tiempos de las conferencias tradicionales, cuando la presencia física de las personas era fundamental para transmitir las ideas y tesis de los artículos, publicados en actas en el antiguo formato impreso. Las bibliotecas de universidades e institutos de investigación conservan estas joyas, en un mundo cada vez más virtual y distante de todo y de todos.
Casi siempre, tras concluir exhaustivamente las sesiones temáticas, al final del día había un momento para reunirse con los amigos (y otros que se unieron durante el evento) para tomar una cerveza. Esta práctica se fue perdiendo gradualmente, incluso antes de la pandemia del coronavirus, que convirtió estas conferencias en eventos cada vez más virtuales, impersonales y remotos.
Pero como no todo era perfecto, no siempre pudimos viajar y presentar en las conferencias los trabajos que habían sido aprobados por los comités científicos organizadores, pero que aun así se publicaron en las actas y se pusieron a disposición del público científico.
En esa situación, recuerdo especialmente un congreso al que, debido a otras actividades laborales que me mantenían ocupado en aquel entonces, no pude asistir en persona. Se trataba del 40.º Congreso Geológico Brasileño de la Sociedad Geológica Brasileña (SBG), que tuvo lugar en Belo Horizonte (MG) en 1998.
Dado que, durante aquella época dorada de las conferencias presenciales, las actas se distribuían a los participantes inscritos el primer día, recibí un correo electrónico pocos días después de la clausura de la conferencia, preguntando por el trabajo completo del resumen extendido «La geología de la liberación», del que era autor. Respondí al interesado, también por correo electrónico, que no existía un trabajo completo sobre ese tema y que se trataba simplemente de la expresión de un sentimiento.
Tras aquella respuesta, y para que este sentimiento no quedara relegado a los anales del congreso, decidí transformar el resumen ampliado en una breve crónica que se publicó tiempo después en algunos periódicos regionales. A raíz del sueño que tuve aquella noche, comprendo que conviene volver a referirme a un pequeño fragmento de «La geología de la liberación», aún inmerso en la búsqueda imaginada de otros caminos: «No es una geología de consecuencias, ante todo, una geología que muestra la voluntad de actuar, pero que implica el acto mismo, un acto siempre movido y orientado hacia la vida de la Comunidad».
Siempre es bueno recordar que el título y el texto en el que se basa este resumen ampliado se derivan, en su totalidad, de la lectura de los libros "Liberation Theology in Current Debate" y "How to Do Liberation Theology" de Leonardo Boff y Clodovis Boff, reflexionando sobre estos temas y compartiendo las ideas de estos renombrados teólogos de la liberación.
"La verdadera valentía consiste en perseguir tus sueños incluso cuando todos dicen que son imposibles." (Cora Coralina)
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
