El 'xou' no puede parar
Llama la atención el modo como se ha construido la narrativa de la serie, que demoniza a Marlene Mattos, la manager de la presentadora.
La serie documental sobre la presentadora Xuxa, emitida en GloboPlay, ha sido todo un éxito de público. El domingo 23 de julio, vi la participación de Xuxa en el programa Domingão do Huck, de Globo. Como siempre, y con razón, Globo arrasa con sus productos promocionales.
No he visto ningún episodio todavía, pero debido a las repercusiones y críticas que he leído, ya puedo hacer algunas reflexiones.
El primero trata sobre la presentación del equipo de producción del programa de Huck, una actuación completamente absurda y vergonzosa. Además de Xuxa, el equipo de producción invitó a su hija Sasha y al periodista Pedro Bial, director del documental.
Antes de la charla, se mostró un video donde el personaje principal no era Xuxa, sino Pedro Bial. El video intentó conectar las carreras del periodista y el presentador, pero no encajó del todo, lo que generó una clara sensación de incomodidad entre los invitados. La carrera de Bial cobró mayor relevancia con la aparición de Cazuza. Un auténtico error periodístico.
Demonización programada
Lo sorprendente de estas entrevistas con Xuxa y Bial es la forma en que se ha construido la narrativa del programa, que consiste en la demonización de Marlene Mattos, la representante de la presentadora. Tanto Pedro Bial como Xuxa, en esta entrevista en el programa de Luciano Huck, insinuaron que Marlene Mattos mantenía una relación abusiva con la presentadora.
"Marlene construyó una fortaleza alrededor de Xuxa. Esta fortaleza con el tiempo se convirtió en una prisión", dijo Bial.
Esta frase define a la perfección el tono del documental sobre Xuxa. La historia de una relación abusiva entre un artista frágil y aislado, controlado y manipulado por su manager. Ese es el mensaje.
Pero ¿es Marlene Mattos el verdadero demonio de esta historia? Durante años, Xuxa trabajó para TV Globo, que sin duda conocía perfectamente los abusos a los que era sometida. Esta omisión no debería abordarse en la producción. Y como buen empleado, Bial libera a la cadena de responsabilidad.
"Es una historia de espectáculo, de entretenimiento en Brasil y en el mundo como ninguna otra. En una época en la que no había directoras en televisión, Marlene era una directora con mucho poder en un ambiente machista, en un lugar donde no había mujeres", explica.
El "xou" de Xuxa
Todo este debate en torno al documental sobre Xuxa me hizo recordar y recurrir al filósofo francés Guy Deborg, investigador, autor del libro "La sociedad del espectáculo", que se ha convertido en una teoría de los estudios de la comunicación contemporánea.
El centro del estudio de Deborg es el análisis de que la alienación no es más que una descripción de las emociones o un aspecto psicológico individual, siendo una consecuencia del modo capitalista de organización social que asume nuevas formas y contenidos en su proceso dialéctico de separación y cosificación de la vida humana.
Pero al aplicar el concepto de Deborg al caso de Xuxa, tras consolidarse su carrera como presentadora de televisión infantil y su posterior éxito, la trayectoria del fenómeno mediático dio un giro hacia la espectacularización de su vida personal. De alguna manera, su carrera parecía haberse agotado mediáticamente, limitándose a la de presentadora de televisión infantil y cantante.
Sus relaciones, amores y vida personal se convirtieron en el centro de atención y el centro de atención. ¿Quién no recuerda publicaciones como "Revista Caras", imprescindible en los revisteros de las consultas médicas, que casi siempre presentaba la vida de la "Reina de las Chapas", con su nuevo hogar y su sueño de ser madre? Un auténtico reality show que acaparó titulares nacionales en los medios brasileños. Su visibilidad mediática alcanzó su punto máximo cuando el nacimiento de Xuxa recibió 10 minutos de cobertura en una edición del Jornal Nacional el 28 de julio de 1998.
Al fin y al cabo, ¿quién dictó esta exposición, Marlene Matos, Xuxa o Globo?
El precio del rescate
Desde la consolidación de su modelo de negocio de streaming de video, Globo se ha reposicionado en el mercado del entretenimiento audiovisual. El grupo se dio cuenta de que la televisión abierta y los canales de suscripción ya no eran sus principales fuentes de ingresos. Sus producciones ahora están orientadas a los consumidores de streaming, y creó la plataforma Globoplay, consciente de que no sobreviviría a la irrupción de plataformas como Netflix.
En 2022, Globoplay mostró un crecimiento del 27% en su base de suscriptores y más del 30% en ingresos en el mismo año.
En diciembre de 2014, Globo despidió a Xuxa tras casi 30 años. La reina de los Pequeños ya no tenía audiencia y perdía terreno incluso ante el dibujo animado El Pájaro Loco, que se transmitía por TV Record. Record TV la contrató y la despidió en 2021 debido a la falta de audiencia, un fracaso reconocido por la propia presentadora.
Ahora, tras años de divorcio, Xuxa y Globo han reavivado una relación que ya puede considerarse un éxito, dado que el documental emitido por Globoplay parece estar generando mucha atención. Aún se desconocen las cifras de ingresos y audiencia del proyecto, pero una cosa es segura: la villana de la historia es Marlene Mattos.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
