Según la ONU, Venezuela supera a Brasil en calidad de vida.
Y las controversias en torno a Venezuela no hacen más que crecer porque es fácil atacar a un país rodeado de enemigos por todas partes. El problema venezolano resulta ideal para gobiernos con baja popularidad, como el de Brasil, que buscan distraer a la población de sus propios problemas.
Y las controversias en torno a Venezuela no hacen más que crecer porque es fácil atacar a un país rodeado de enemigos por todas partes. El problema venezolano resulta ideal para gobiernos con baja popularidad, como el de Brasil, que buscan distraer a la población de sus propios problemas.
La guerra ideológica ha estado muy extendida en América Latina desde hace mucho tiempo, pero la derecha venía sufriendo un duro golpe desde finales del siglo pasado. Luego, en los últimos años, los efectos de la crisis económica internacional golpearon las economías del Tercer Mundo tras haber devastado el Primer Mundo.
Fue una oportunidad para que la derecha resurgiera en América Latina. Varios países de la región adoptaron regímenes conservadores. En Sudamérica, en particular, Argentina, Brasil y Paraguay se inclinaron hacia la derecha. Los dos últimos mediante golpes de Estado.
Si bien Brasil cayó en manos de la derecha mediante un golpe de Estado, no se puede ignorar que este contó con apoyo popular, lo cual no lo convierte en un golpe de Estado menos grave, ya que la ley no permite que la población derroque gobiernos simplemente porque esté descontenta.
En definitiva, lo cierto es que la derecha ha utilizado y sigue utilizando técnicas mediáticas muy eficaces para engañar a los incautos. Y en este país sobran los incautos.
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*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
