Pazuello está más cerca de la mentira que de la verdad.
"La excusa que dio Pazuello para faltar a la audiencia de la CPI es la más endeble posible. Ya había planeado faltar y reprobó el entrenamiento mediático al que el Palacio Presidencial lo obligó a someterse para evitar vergüenza y comprometer a Bolsonaro", escribe Alex Solnik.
La excusa que dio Pazuello para no presentarse mañana al IPC del Covid es la más endeble posible.
Todo el mundo sabe que es una auténtica coincidencia que revelara que había estado en contacto con dos personas infectadas justo antes de testificar.
Propuso testificar en línea. Aziz lo vetó (todos los testimonios deben ser presenciales) y Renan bromeó: «Quiere testificar a distancia para evitar aglomeraciones».
Aunque es imposible probar si el general tuvo o no contacto con los infectados –si todo está arreglado, como parece, confirmarán que estuvieron con él– y si fue intencional o no, es mucho más probable que sea mentira que verdad, sobre todo porque ya tenía previsto ausentarse y reprobó el entrenamiento mediático al que le obligó el Palacio Presidencial para no pasar vergüenzas y comprometer a Bolsonaro.
Un testigo en una investigación parlamentaria no puede mentir.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
