PEC da Blindagem: una victoria pírrica
El movimiento impulsado por el Presidente de la Cámara de Diputados para acelerar la votación de la Enmienda Constitucional de Blindaje (PEC) es casi infantil.
La iniciativa del presidente de la Cámara de Diputados para acelerar la votación de la Enmienda de Blindaje (PEC) es casi infantil. Se dejarán muchas muertes y heridos políticos en el camino, empezando por Hugo "do Épiro" Motta, quien verá cómo las aparentes victorias de esta semana se convierten rápidamente en grandes derrotas.
Había imaginado que el Presidente de la Cámara de Representantes se había coordinado al menos mínimamente con los líderes de la alfombra azul del Congreso Nacional para sacar adelante esta propuesta. Pero todo indica que no fue así.
La significativa reacción de la sociedad, la comunidad jurídica y, en especial, de una parte significativa de los senadores, indica una vida corta y turbulenta para el escudo protector que los diputados intentaron erigir en torno a sí mismos y a los presidentes de sus partidos. La disposición de senadores de diferentes tendencias políticas e ideológicas a enterrar la propuesta, sin siquiera permitir que regresara a la Cámara, calificándola de inaceptable y una puerta abierta al crimen organizado en las Cámaras Legislativas, es clara prueba de ello.
La pregunta que muchos representantes deben hacerse es: ¿valió la pena la apuesta? Es difícil imaginar que los opositores no estén ya explotando políticamente los votos a favor de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) dentro de sus propias bases para manchar su imagen y allanar el camino para las elecciones del próximo año. ¿Y a cambio de qué? Nada.
Esta semana tuve acceso al estudio LATAM Pulse Brasil, de Atlas y Bloomberg, que presenta datos mensuales sobre la situación política, social y económica de los países latinoamericanos. Un dato en particular me llamó la atención: la evaluación del presidente de la Cámara de Diputados. En cuanto a la imagen de los líderes políticos, el 78% de los encuestados considera negativa la de Hugo Motta, mientras que solo el 4% la ve positivamente. Un desastre en cifras.
Este sería un problema que el representante de Paraíba tendría que resolver con sus electores, pero no se limita a él. Refleja la percepción pública del Poder Legislativo en su conjunto, y esta imagen negativa afecta directamente a quienes aspiran a la reelección.
O bien la dirección de la Cámara puede liberarse de las restricciones que le imponen las presiones de sectores más extremistas, articulando agendas que resuenen en la sociedad, o el resultado será un enorme abrazo de ahogamiento, en el que sólo una pequeña porción tendrá posibilidades de escapar en un bote.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.



