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Eric Nepomuceno

Eric Nepomuceno es periodista y escritor

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Petra Costa y la guerra de Roberto que se hace llamar Alvim

El columnista Eric Nepomuceno comenta sobre el descontento de Roberto Alvim con la nominación al Oscar de la película "Al filo de la democracia": "Si este sinvergüenza está decidido a llevar la guerra contra las artes, la cultura, el patrimonio y la memoria hasta sus últimas consecuencias aquí, ¿qué podrá hacer en el extranjero? O, más concretamente, ¿qué pretende hacer con la Academia estadounidense?"

Roberto Alvim y Petra Costa. (Foto: Agencia Brasil | Reproducción)

Por Eric Nepomuceno, para el Periodistas por la democracia - Al incluir 'The Edge of Democracy', de Petra Costa, en su selección de las mejores películas de 2019, 'The New York Times' afirmó que "este desgarrador documental es la película más aterradora del año".

Como era de esperar, el trabajo del joven cineasta minero fue elegido por la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias Cinematográficas para competir al Oscar al mejor documental. 

Y dada la reacción a la noticia tanto del PSDB, que fue más que cómplice -fue impulsor y principal garante- del golpe que finalmente desembocó en Bolsonaro, como de diferentes grupos que surgieron cuando los grandes medios hegemónicos y los dueños del dinero tomaron el control de las nacientes manifestaciones populares de 2013, la "aterradora" declaración del periódico fue exacta y precisa.

Ese partido PSDB de Mario Covas, Franco Montoro y Sergio Motta comenzó a desmoronarse durante el segundo mandato de Fernando Henrique Cardoso (irónicamente, fue uno de sus fundadores) para acabar en manos de João Doria. La reacción a la noticia no hace más que reiterar la degradación del partido, no solo política, sino también ética y moral. Desde el golpe de Estado descrito en el documental de Petra Costa, el PSDB no ha hecho más que hundirse cada vez más en el fango que eligió.

Mientras tanto, el MBL, Movimiento Brasil Libre, inspirado directamente por la extrema derecha estadounidense —inspiración y quién sabe qué más: al fin y al cabo, ¿quién financió y financia a estos tipos?— reaccionó de forma irónica: además de criticar la decisión, recordaron que el propio grupo realizó un documental sobre el golpe, "No habrá golpe". Casi se quejaron de haber quedado fuera de la carrera por los Óscar.

La reacción más esclarecedora, sin embargo, vino de Roberto Rego Pinheiro, secretario especial de Cultura del gobierno de Jair Messias, conocido con el nombre de 'Roberto Alvim'.

En declaraciones a la columnista Monica Bergamo de Folha de S.Paulo, Rego Pinheiro fue sucinto: "Si fuera en la categoría de ficción, la nominación sería correcta".

Bueno, hasta ahora nada fuera de lo normal, salvo la falta de imaginación de este grupo encaramado en el poder: es lo mismo que dijeron los chicos del MBL y el grupo que controla lo que queda del PSDB.

La siguiente declaración de Rego Pinheiro fue esclarecedora: "Esto sólo muestra cómo la guerra cultural se libra no sólo aquí, sino a nivel internacional". 

Si el 'solo-solo' deja clara su descuidada relación con la lengua (¿acaso este señor conoce palabras como 'solo' y 'solo'?), lo que quiso decir reitera y refuerza su obsesión más evidente: la 'guerra cultural' que, como ya se ha observado, cree que va más allá de nuestras fronteras y alcanza 'alcance internacional'. 

Si este sinvergüenza está decidido a llevar la guerra contra las artes, la cultura, el patrimonio y la memoria hasta sus últimas consecuencias aquí, ¿qué podrá hacer fuera? 

O, más concretamente, ¿qué pretende hacer con la Academia estadounidense?

Sería conveniente y oportuno que alguien le hiciera saber a Rego Pinheiro que no tiene como nombrar a una Leticia Dornelles, de la Casa de Rui Barbosa, y mucho menos a alguien del calibre de Rafael Alves da Silva –de la Biblioteca Nacional– o Dante Mantovani, de FUNARTE, para presidir la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

Por lo tanto, la única salida para él es continuar su guerra aquí.

Una guerra, por cierto, en la que le va bien: después de nombrar aberraciones en la Biblioteca, FUNARTE y Casa de Rui, acaba de encontrar a la persona adecuada para acabar con el IPHAN. 

Jair Messias y el astrólogo demente deben estar orgullosos de su protegido. Después de todo, además de ser tan resentido como ellos dos, en la guerra contra la cultura, Roberto Rego Pinheiro, quien insiste en querer ser Alvim, es de una violencia y una eficacia que honran a la perfección el odio visceral que todos albergan hacia cualquier forma de pensamiento. 

Quédate aquí, porque sólo en un gobierno como el de Jair Messias tú y tu esfuerzo serán reconocidos.

 

    

     

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.