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Paulo Kliass es doctor en economía y miembro del equipo de Especialistas en Políticas Públicas y Gestión Gubernamental del Gobierno Federal.

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Titulización de deuda pública

La estrategia se centra en las enormes sumas de dinero en este importante ámbito de las finanzas públicas y pretende convertirlo en una etapa más del largo proceso de financiarización, privatización e internacionalización de las actividades económicas y sociales.

Edificio del Banco Central en Brasilia (Foto: REUTERS/Adriano Machado)

Hay ciertos temas en la agenda económica que prácticamente nunca salen de la agenda del Congreso Nacional. Generalmente, se trata de temas que involucran los principales intereses del gran capital en general, y del sector financiero en particular. A menudo, se trata de proporcionar instrumentos legales para abrir nuevos horizontes a la acumulación de capital privado en áreas y sectores donde dicha actividad está actualmente prohibida o donde la regulación es inexistente.

Este fue el caso, por ejemplo, de la venta de empresas estatales y otros modelos de privatización, como la concesión de actividades públicas o la apertura de empresas estatales a la inversión pública. Cabe recordar también los cambios legislativos destinados a permitir la participación del capital extranjero en sectores que ofrecían excelentes y lucrativas perspectivas de rentabilidad, como la salud, la educación y la venta de tierras agrícolas.

Actualmente, uno de los problemas más acuciantes se conoce con el sofisticado nombre de "titulización de la deuda pública". Como suele ocurrir en la jerga económica y financiera, su comprensión no es inmediata y resulta bastante compleja para quienes no están familiarizados con el tema. El concepto de titulización de valores tiene su origen en las prácticas actuales del mercado financiero privado, donde los acreedores no pueden cobrar las deudas contraídas con terceros por diversas razones. Así, se ha creado un universo de negociación de estos valores, donde las grandes instituciones financieras compran valores con grandes descuentos y luego utilizan sus servicios jurídicos de alta calidad para recuperar las cantidades adeudadas.


Los financieros están interesados ​​en valoraciones de billones de dólares.

Actualmente, el objetivo es impulsar este modelo hacia el billonario espacio de la deuda pública y la negociación de créditos fiscales. La estrategia se centra en las enormes sumas de este importante sector de las finanzas públicas y pretende convertirlo en una etapa más del largo proceso de financiarización, privatización e internacionalización de las actividades económicas y sociales en general.

Este movimiento de capital financiero privado que invade las finanzas públicas se ha producido de forma desorganizada. Varias entidades federativas subnacionales —estados y municipios— ya han comenzado a crear mecanismos para negociar sus deudas mediante diferentes modelos de titulización. En algunos casos, crean entidades de propósito especial (EPE) o sociedades de gestión de activos, con el objetivo de facilitar las negociaciones con instituciones financieras privadas. Las finanzas estatales y municipales, en efecto, enfrentan problemas, ya que carecen de autonomía para implementar la política económica, responsabilidad del gobierno federal. Por lo tanto, estas soluciones milagrosas son una verdadera tentación para quienes están al mando.

Otro ejemplo escandaloso más reciente fue la transferencia de la cartera de préstamos del Banco do Brasil a BTG Pactual. Cabe destacar que el superministro de Economía, Paulo Guedes, fue director del conglomerado antes de asumir su cargo en la Explanada de los Ministerios, y el exsecretario del Tesoro Nacional, Mansueto Almeida, es actualmente el economista jefe de la institución. El banco privado compró un conjunto de bonos de este importante banco público por un valor contable de R$ 2,9 millones. Con el argumento de que se trataba de bonos de dudosa recuperación, la cartera se transfirió por tan solo R$ 371 millones, es decir, alrededor del 12% del valor total. La pregunta sin respuesta es si BTG realizó un mal negocio y desperdició dinero con tal operación. ¿Es así?


El proyecto de José Serra: un peligro.

Sin embargo, el foco más atractivo para quienes buscan expandir este mercado de ganancias especulativas reside en las cuentas del gobierno federal. Dada la ausencia de instrumentos legales que regulen este universo de cuentas de administración directa, el Proyecto de Ley del Senado 459/2017, del senador José Serra (PSDB/SP), ha cobrado relevancia en la agenda legislativa y en el poderoso lobby financiero. El texto mejoró otro proyecto del mismo parlamentario, el PLS 204/2016, cuyo trámite concluyó posteriormente. La propuesta pretende abrir las puertas de la administración financiera federal, estatal y municipal al capital financiero privado. El primer artículo es escandaloso:

 

"Art. 39-A – La Unión, el Estado, el Distrito Federal y/o el Municipio podrán ceder, a título oneroso, en los términos de esta Ley y de la legislación específica que la autorice, derechos provenientes de créditos fiscales y no fiscales, incluidos los registrados como deuda pendiente, a personas jurídicas privadas y fondos de inversión regulados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CVM)" (GN).

El asunto estuvo a punto de ser sometido a votación en el pleno de la Cámara de Diputados en varias ocasiones durante 2018, 2019 y 2020, pero afortunadamente, las numerosas sesiones ordinarias y extraordinarias convocadas específicamente para este fin no lograron un consenso mínimo para su aprobación. Sin embargo, las fuerzas progresistas y de oposición no pueden dormirse en los laureles, pues a la menor vacilación, la oportunidad se abre de nuevo y existe el riesgo de un nuevo intento. La presión del sector financiero al respecto es muy intensa. Pero nuestra parte también debe organizarse para resistir y prevenir este turbio acuerdo. La asociación de auditores fiscales, Unafisco, ha preparado un excelente material explicativo sobre este tema, presentando los riesgos que conlleva la posibilidad de una titulización.

La estrategia más reciente también está dando peligrosos saltos en el panorama general del Congreso Nacional. Mediante uno de esos trucos típicos de los operadores del sistema financiero, una tortuga aparece de la nada. Todos recuerdan que en agosto el gobierno presentó la Propuesta de Enmienda Constitucional 23/2021 al poder legislativo. La llamada PEC de Precatórios (Enmienda Precatórios) buscaba crear un margen contable en el ejercicio fiscal para incluir nuevos gastos presupuestarios sin ningún control. Esta laguna se implementó posponiendo o incumpliendo el pago de deudas obligatorias reconocidas por el propio Poder Judicial. En lugar de reconocer el error del límite de gasto y proponer su derogación, Paulo Guedes presenta una maniobra contable para acomodar los gastos electorales de Bolsonaro y las enmiendas secretas y multimillonarias en la Comisión de Presupuesto.

 

Jaboti en la Enmienda Precatórios

Pues bien, unas semanas después, surgió una nueva versión de la propuesta en un dictamen del ponente, el diputado Hugo Motta (Republicanos/PB). Y, entre las numerosas injusticias que la propuesta perpetra en materia de derechos constitucionales, dos disposiciones completamente ajenas al asunto parecen muy ingenuas. Alguien le pasó una hoja de trucos al diputado para que incluyera cambios en el Artículo 167 de la Constitución Federal, que no tiene nada que ver con los pagos judiciales. Sin embargo, ambos párrafos abordan explícitamente el tema de la titulización y abren un amplio camino para su implementación. Analicemos la inclusión quirúrgica, que claramente cumple una solicitud especial:

(…) Artículo 167- ………….

§ 7. Lo dispuesto en el artículo 167, fracción IV, no se aplica en el caso de titulización de créditos tributarios.

§ 8 La titulización de créditos de deuda pública deberá restringirse a los derechos derivados de créditos ya registrados como deuda pública antes de la fecha de titulización y clasificados por el respectivo organismo de cobro como de difícil recuperación, con base en una metodología aprobada por el Tribunal de Cuentas competente, si no existe una metodología de clasificación ya aplicada por la respectiva entidad antes del ejercicio fiscal de 2022.” (…)

La intención es incluir, por primera vez, el tema y la autorización de la titulización en el texto constitucional. Después de todo, desde 1988, el término no ha estado presente en ninguno de los 250 artículos de la Constitución Federal ni en los 114 artículos de la Ley de Disposiciones Constitucionales Transitorias. Además, permite vincular el uso de recursos obtenidos de la venta de créditos públicos al sector financiero privado a un tipo específico de gasto posterior. Y dicha vinculación es precisamente lo que prohíbe expresamente el título del artículo 167.

La presión ejercida por el gobierno sobre la Cámara de Diputados implicó la publicación de enmiendas parlamentarias millonarias, y el asunto terminó siendo aprobado en la controvertida sesión de la madrugada del 09 de noviembre. A partir de entonces, se espera el inicio de su tramitación en el Senado Federal.

Es crucial que se organice un amplio movimiento para impedir su aprobación, tanto por los problemas asociados al tema de los pagos judiciales, como por esta inclusión clandestina del tema de la titulización de la deuda pública.

*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.