El Senado hace historia
Toda la información relativa a costos, gastos, contratos, salarios y acuerdos está disponible en el Portal de Transparencia, a tan solo un clic desde su computadora. Por este motivo, el Senado es la institución pública líder en transparencia. Este es un camino sin retorno.
En este momento crítico para la Nación, el Senado Federal celebró su 190 aniversario el 6 de mayo. La llamada Cámara Alta es la institución más antigua del país y se encuentra en el centro de atención debido a la decisión sobre si se permitirá o no la destitución del Presidente de la República.
El Senado Federal reúne a figuras públicas experimentadas, ecuánimes y responsables, conscientes del papel que la historia asignará a cada uno de sus miembros. La decisión que se tomará en los próximos días es histórica y decisiva no solo para las biografías, sino también para Brasil.
El Senado, previo a esta responsabilidad constitucional, se ha estado modernizando y abriendo a la sociedad. En los últimos años, la Cámara de Representantes ha experimentado una verdadera revolución en sus prácticas. Fue la única institución que anticipó la crisis y optimizó sus costos sin menoscabar sus funciones constitucionales de legislar y supervisar.
Seguimos el principio de gastar menos cada año en comparación con el anterior. En el bienio 2013/2014, con una estimación inicial de R$ 300 millones, ahorramos R$ 530 millones de fondos públicos, mejorando la calidad del gasto con el dinero de los contribuyentes. Esta racionalización, reitero, se realizó sin comprometer la actividad principal.
El mundo actual, azotado por una crisis persistente, exige prudencia en el uso de los recursos públicos. Dentro de un plan estratégico, racionalizamos las estructuras administrativas, eliminamos redundancias y duplicidades, y recortamos privilegios.
Cabe mencionar el cierre del hospital del Senado, con sus profesionales transferidos al sistema de salud pública, la eliminación de los salarios del 14º y 15º mes, la aplicación del tope salarial, la eliminación del 35% de los puestos por comisión y el aumento de la jornada laboral.
También se cancelaron y modificaron contratos, se prohibieron las compras de emergencia y se redujo drásticamente el gasto, sobre todo en electricidad, agua, indemnizaciones, dietas, gastos de viaje y horas extraordinarias. En esta última categoría, pasamos de un gasto anual de 63,7 millones en 2010 a 4,9 millones en 2014.
Las cifras demuestran que siempre es posible mejorar la calidad del gasto público evitando el despilfarro y el mal uso de los fondos públicos. Más allá de recortar gastos, el Senado implementó un programa de transparencia transformador.
Toda la información relativa a costos, gastos, contratos, salarios y acuerdos está disponible en el Portal de Transparencia, a tan solo un clic desde su computadora. No es casualidad que el Senado sea la institución pública líder en transparencia. Este es un camino sin retorno.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
