Solo mediante la bendición
Necesitamos un sanador como Mané Pedro, que blande haces de la Espada de San Jorge o la Espada de Ogum y aleje de nuestras vidas a todos los canallas disfrazados de políticos, empresarios, jueces y fiscales, ministros, abogados, que no buscan más que mantener y ampliar privilegios, que se comportan como sirvientes, lacayos de los intereses de quienes los financian.
"Si quieres ser universal, pinta tu pueblo." (León Tolstói)
Mi padre, además de ser seguidor del Ponte Preta, era un gran narrador. Se sentía muy cómodo contando historias sencillas sobre gente igualmente sencilla, ambientadas en el mágico y lúdico mundo de su vida. Su trayectoria, llena de aventuras y desventuras, nos legó muchas, y si Saviani me lo permite, contaré algunas.
Pues bien, al contar sus historias revivía las experiencias que poblaban su memoria e imaginación; era capaz de dar vida a los personajes de una manera muy original, presentando a los protagonistas con tanta riqueza y magnetismo que teníamos la sensación de haberlas vivido junto a él.
No sé si todas las historias que nos contó eran ciertas, pero incluso si no lo fueran, su posible naturaleza ficticia no les resta originalidad ni valor educativo.
Hay una historia que me gusta mucho, sobre un "curador"Vivía en Vila Nova, se llamaba Mané Pedro."
Primero, un poco de contexto geográfico: Vila Nova, para quienes no lo sepan, es un barrio situado en la zona norte de la ciudad; sus límites son: al norte, la Granja Santa Elisa; al sur, el barrio de Guanabara; al este, Taquaral; y al oeste, Jardim Chapadão. En Vila Nova, podemos visitar la parroquia de Nossa Senhora das Graças, en la esquina de la Avenida Imperatriz Leopoldina y la Buarque de Macedo. Esta iglesia ocupa un lugar especial en nuestros corazones, ya que mi abuelo fue uno de los colaboradores de la parroquia en la década de 1950.
Estaba esperando una oportunidad para contar esta historia de nuevo, y creo que ha llegado el momento, porque estamos viviendo un caos institucional y ético, todo ello alimentado por una repugnante red de mentiras, versiones, omisiones y mucha hipocresía.
El desastre institucional (en mi opinión, causado por el presidente de la república)y su horda de asesinos y ladronesEste [problema], que se presenta en todas las áreas de la administración pública (salud, educación, seguridad pública, medio ambiente, economía, derechos humanos, políticas de desarrollo económico, políticas sociales, entre muchas otras), necesita un sanador como Mané Pedro para ponerle fin, para acabar con el delirio, y para enderezar todo aquello que nos causa indignación e inquietud.
Tal vez un sanador poderoso, con un método infalible, como Mané Pedro, podría resolver nuestros muchos problemas recurrentes.
¿Cómo? ¿Por qué? Pues bien, abordó las demandas que se le presentaban de una manera, cuanto menos, original. Cuando se le pedía que bendijera y liberara de sus delirios a jóvenes inquietos, a adultos propensos a la indiscreción o a comportamientos inapropiados para la época, utilizaba un método muy particular y eficaz.
¿Cómo era este método? Bueno, él, un hombre sencillo y de voz suave, recibió el “delirante"En la modesta casa, una casa trasera, y justo después de santificar y consagrar a la persona que lo buscaba, rezaba un Padre Nuestro y dos Avemarías, y literalmente golpeaba a los delirantes con generosos haces de..." La espada de San Jorge ou Espada de Ogun Y, en los casos más graves, utilizó la "cola de armadillo". Todos salieron libres de los delirios que los aquejaban y no hubo recaídas.
Los malhechores de la república —aquellos que, en vez de servir al pueblo, sirven solo al mercado— necesitan servicios de liberación; necesitan a alguien como Mané Pedro.
“Bendecir” a los malhechores de la administración pública y a los empresarios corruptos, del mismo modo que Mané Pedro lo hizo con los ilusos de antaño, podría ser útil y curar a aquellos que hoy son propensos a otro tipo de ilusiones, como la práctica de la corrupción, el nepotismo, la irregularidad administrativa y la entrega del país y sus riquezas a intereses internacionales.
Con esta gentuza, solo una bendición será suficiente...
Resulta insoportable escuchar los desvaríos, las tonterías y las críticas superficiales sobre el papel del Estado por parte de los liberales librescos; estos loros, ya que no tienen inclinación por la lectura, deberían ver el documental. Capitalismo: una historia de amorEl documental, dirigido por Michael Moore, analiza las causas del colapso del sistema financiero capitalista global, abordando las políticas fiscales del gobierno de Reagan y sus efectos a medio y largo plazo. Queda claro que no solo el sistema financiero se beneficia de la falta de regulación estatal, sino que la población también sufre importantes pérdidas.
Según Michael Moore, la falta de regulación estatal permitió que las operaciones del sistema financiero se volvieran muy complejas (derivados, hipotecas subprime, etc.). Esta falta de regulación otorga a las grandes corporaciones, especialmente a los bancos, carta blanca para lucrarse a costa del interés público y la buena fe del pueblo estadounidense.
Creo que quienes, después de ver el documental, siguen defendiendo la desregulación de la economía, merecen unirse a la cola de Mané Pedro.
Así es, necesitamos un sanador como Mané Pedro, que maneja fajos de La espada de San Jorge ou Espada de Ogun Y mantengamos alejados de nuestras vidas a todos esos sinvergüenzas disfrazados de políticos, empresarios, jueces y fiscales, ministros, abogados, que no buscan más que mantener y ampliar privilegios, que se comportan como sirvientes, lacayos de los intereses de quienes los financian y destruyen el país.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
