Lo único que faltaba era el acordeonista.
Una imagen puede arruinar dos años de discursos
En casi todos los discursos desde que asumió el cargo, Lula ha señalado las diferencias entre su gobierno y el de Bolsonaro.
Como si fuera necesario.
Pero, como gran comunicador, el mayor del país desde la muerte de Silvio Santos, sabe que las ideas necesitan ser repetidas varias veces para que sean memorizadas por la población, una de las lecciones, de hecho, que dejó Silvio Santos.
Cuando vi el vídeo de Lula con Galípolo, tres hechos me hicieron pensar.
Primero: traer al futuro presidente del Banco Central al Palacio de la Alvorada para declarar su independencia da pie a que se propaguen rumores que dicen exactamente lo contrario. Lula podría haber dicho lo que dijo, pero sin la presencia de Galípolo, pues él, allí, junto a ministros, da la impresión de que forma parte del gobierno.
Segundo: el sombrero panamá y su traje en mangas de camisa significan que Lula aún no ha asumido plenamente sus funciones.
En tercer lugar, y el más grave, está el contexto. No fue buena idea grabar en la biblioteca que aparecía en las transmisiones en vivo de Bolsonaro.
Lo único que faltaba era el acordeonista.
Una imagen puede arruinar dos años de discursos.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
