El tío mantiene a la sobrina hambrienta y sedienta.
Puede parecer difícil de creer, pero es real, aunque los personajes de esta metáfora sean dos naciones. Cuba está sufriendo el ataque estadounidense más brutal de la historia.
La humanidad parece verdaderamente perdida. ¿Dónde acabaremos con esta locura humana? Esta pregunta se la han planteado diversos eruditos a lo largo de los siglos, incluido el psicoanalista Sigmund Freud, al presenciar los horrores de la Primera Guerra Mundial.
Tú, lector, dices la verdad. ¿Tendrías el valor de dejar morir de hambre a alguien? Si tu respuesta es sí, deja de leer ahora y regresa al útero, pues debes renacer en forma humana.
Una joven, con una vida maravillosa por delante, se enfrenta a la ira de su tío, quien le ha quitado toda el agua y la comida de la despensa y el refrigerador. Intentó plantar semillas en su propio jardín, pero el malvado hombre ni siquiera se lo permitió, sembrando veneno en la tierra para impedir su fertilidad. Los vecinos intentaron por todos los medios enviar comida por encima del muro, pero el tío ni siquiera lo permitió, amenazando a cualquiera que se interpusiera en su camino. Un horror humanitario de enormes proporciones.
La niña está enferma y débil. Incluso sus llantos son amortiguados por un sistema que su tío instaló para evitar que se escuche su voz. Como la casa es de difícil acceso y su tío vive al lado, vigila los alrededores las 24 horas del día.
Insatisfecho con el crimen que este psicópata comete contra la humanidad, incluso invierte la situación y culpa a la niña, como si fuera responsable de su propia hambre y sed. Según el tío, la niña le debe una disculpa por querer ser libre. Le exige que cambie su comportamiento y lo sirva a diario, sin quejarse, incluyendo sus más deplorables deseos carnales. Debe trabajar y entregarle lo que produce al tío. Luego, debe comprarle todo lo que produce.
Todos los abogados defensores de la niña están siendo amenazados, y ya ha habido varias sentencias favorables para ella, pero la sociedad parece petrificada, anestesiada, incapaz de defender el derecho humano más fundamental, que es el derecho a la libertad. Se necesita urgentemente una reacción humanitaria contra este genocida maníaco.
Puede parecer difícil de creer, pero es real, aunque los personajes de esta metáfora sean dos naciones. Cuba sufre el ataque estadounidense más brutal de su historia. El imperialismo, con su bloqueo económico, está llevando al pueblo cubano a una grave crisis. El "Tío Sam" es despiadado y malvado. Está utilizando todo su poder mediático, ideológico, económico y militar para sofocar a la joven nación cubana que resiste valientemente.
No seremos silenciados ni permitiremos que la humanidad sea condenada a la esclavitud por el capitalismo imperialista. La frase del anciano barbudo nunca ha sido más relevante: "¡Trabajadores del mundo, uníos!"
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
