El error de Temer es una herida autoinfligida para el golpe de Estado.
¿Qué llevó a un político, conocido hasta entonces por su discreción y carácter afable, a comportarse como un completo lunático? Sea cual sea el motivo, parece que el plan fracasó.
La frase "verba volant, scripta manent" (las palabras vuelan, los escritos permanecen), con la que comienza la carta de Temer, no podría ser más tonta.
Primero: inventaron la grabadora hace mucho tiempo, por lo que las palabras habladas pueden durar tanto como las escritas.
Segundo: la interminable profusión de textos publicados en las redes sociales hace que la escritura fluya más que nunca.
Si vamos a citar latín, señor vicepresidente, ¡al menos evitemos estos clichés mal construidos y atengámonos a los clásicos!
¡Tomemos a Virgilio como ejemplo!
"Quae causa indignans serenos foedavit vultus?" (Eneida, Libro 2, versículo 286).
¿Qué causa indigna ha desfigurado tu sereno semblante?
¿Qué llevó a un político, conocido hasta entonces por su discreción y temperamento apacible, a actuar como un completo lunático?
¿Te fascina la posibilidad de asumir la presidencia en caso de golpe de Estado?
¿Chantaje por parte de Cunha?
¿Un complot golpista con Globo?
En cualquier caso, el plan parece haber fracasado.
Michel Temer, como vicepresidente, debería preocuparse por mantener la estabilidad política y no actuar de manera que genere aún más inestabilidad, causando más sufrimiento al pueblo brasileño y obstaculizando la recuperación económica.
El golpe de Estado está muriendo.
En Globonews, epicentro del golpe, los periodistas tienen problemas para controlar a sus invitados, que ahora hablan abiertamente de un "golpe de Estado paraguayo".
La narrativa en torno al golpe de Estado, que pretendía hacerse pasar por una medida perfectamente constitucional, se está descontrolando en los medios de comunicación.
A continuación se presenta un artículo de Globo, publicado recientemente, que muestra las repercusiones profundamente negativas de la carta de Temer entre los senadores del PMDB, quienes se sintieron traicionados por el vicepresidente.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
