Cruzando el mar agitado
El periodista Fernando Cappelli critica un fragmento de la entrevista de Fernando Haddad de este lunes (26) en la que rechaza posiciones en las estructuras de liderazgo del partido y apuesta por "frentes con la sociedad". "Será difícil liderar el PT con estas posiciones. Los bahianos en el partido cuentan con Jaques Vagner, una de las principales figuras de la izquierda brasileña actual. Están liderando Bahía por cuarta vez consecutiva con Rui Costa, un joven gobernador que derrocha competencia y un aire renovador", afirma. "Por otro lado, se está formando un bloque en el partido, dispuesto a liderar una oposición firme pero programática, alejada del sectarismo y las confrontaciones verbales".
La entrevista de Haddad con Folha es interesante. Identifica correctamente algunos de los elementos de la situación internacional que llevaron a nuestra derrota.
El capítulo sobre las conversaciones con Ciro contiene contradicciones. Es correcto cuando dice que el miembro del PDT careció de la habilidad para generar acercamiento, y que Ciro se equivoca al querer construir una alternativa de centroizquierda rompiendo con el lulismo.
Haddad, sin embargo, contradice sus propios argumentos –sobre la posibilidad de apoyar al candidato del PDT– al establecer una analogía con las aspiraciones de Eduardo Campos.
Afirma que el PT habría cedido el liderazgo al PSB si el socialista hubiera aceptado ser vicepresidente de Dilma. También afirma, al ser cuestionado sobre la hegemonía, que «el PT sabe defender sus posiciones».
El fallecido Eduardo Campos, profundamente extrañado por la izquierda brasileña, fue una figura extraordinaria, con una brillantez única. El "discurso imponente" del exalcalde de São Paulo suena burdo y expresa una visión errónea del concepto de hegemonía.
A lo largo de la entrevista, al rechazar posiciones en las estructuras de liderazgo del partido y optar por "frentes con la sociedad", Haddad flirtea con una izquierda ajena a los partidos y a las estructuras formales de poder. Una "negación por prejuicios" de la política partidista muy común entre los académicos.
Será difícil liderar el PT con estas posturas. Los representantes del partido en Bahía cuentan con Jaques Wagner, una de las figuras más destacadas de la izquierda brasileña actual. Están liderando Bahía por cuarta vez consecutiva con Rui Costa, un joven gobernador que rebosa competencia y tiene un aire renovador.
Es demasiado pronto para decir que Lula seguirá dictando solo la dirección del partido.
Por otra parte, se está formando un bloque de partidos dispuesto a liderar una oposición dura pero programática, alejada del sectarismo y de los gritos.
La política y el poder se basan en el momento oportuno. Mantener la prominencia exige gran amplitud, sabiduría política y capacidad de liderazgo por parte de quienes son derrotados. Los próximos cuatro años serán un largo viaje por mares turbulentos. Nadar solo será muy arriesgado. El riesgo de ahogarse es enorme.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
