Una idea que jamás debería ser encarcelada.
A pesar de su angustia, Marielle se convirtió en una luz para todos nosotros frente a la oscuridad que envolvía al país (que lo consumía). Se convirtió en esperanza en medio del caos, la incertidumbre y la desesperanza. ¡Sembró semillas y floreció!
Un año.
A veces cuesta creer que todo esto haya sucedido.
Enterarnos del asesinato de Marielle esa noche fue como un golpe en el estómago. Un golpe para todos los líderes, activistas, amigos, familiares... para toda la izquierda. Estábamos devastados, llevados al límite de nuestras luchas y emociones. A diario. Exigidos de respuestas durante todos estos meses.
Las conexiones, como vemos, están surgiendo. Cada hora aparece algo nuevo, como un hilo invisible en una trama cruel, ruin e implacable. Los nombres políticos entrelazados en esta maraña aparecen en las noticias, demostrando que aún queda mucho por investigar. Y es fundamental que, de hecho, salgan a la luz. Es inaceptable que, mediante un crimen político, en este debilitado y violado Estado de Derecho democrático, una mujer con mandato parlamentario y representativo sea destituida sin que se dé una explicación completa.
A pesar de su angustia, Marielle se convirtió en una luz para todos nosotros frente a la oscuridad que envolvía al país. Se convirtió en esperanza en medio del caos, la incertidumbre y la desesperanza. Sembró semillas que florecieron. Ignoran que hoy hay muchas Marielles en todo Brasil... ignoran que Marielle jamás será olvidada, borrada ni difamada, ni en manifestaciones fascistas ni en el Parlamento; jamás lo aceptaremos. Ahora está presente en los estudiantes que salen a las calles contra los retrocesos en la educación, en las niñas y mujeres que se alzan contra el patriarcado, el sexismo y la violencia de género, en cada rincón y sector de la sociedad.
Un fuerte abrazo de mi parte para tu madre, Marinete, una mujer cuya fortaleza es indescriptible durante todos estos meses de acciones, reuniones, protestas y reivindicaciones públicas. De madre a madre, con todo mi cariño. También para Arielle, Luyara y Mônica. Para Ágatha Reis, viuda de Anderson, y toda su familia. ¡Ánimo, chicas! ¡Ánimo!
Aún es difícil llegar a los 365 días sin saber quién lo ordenó. ¡A pesar de todo! Aquí se renueva nuestra esperanza de que el crimen se resuelva por completo.
Y Marielle continúa así.
Ser energía. Luz. Esperanza. Resiliencia.
Una idea que nunca debería abandonarse.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.
