No puedes engañarme, Janaina.
"Janaína es una figura sórdida que, como otras ratas del mismo calibre, está abandonando el barco de Bolsonaro para no hundirse", afirma Leandro Fortes, de Periodistas por la Democracia.
Por Leandro Fortes, para el Periodistas por la democracia
La izquierda, la gente del “namaste”, empieza a enamorarse de Janaína Pascoal, la arpía del impeachment.
Bastó la locura de una mujer que condenara las manifestaciones del día 26, encabezadas por la pocilga del PSL, para que la diputada estadual por São Paulo se convirtiera en una referencia de mujer guerrera, sensata e independiente, palabras claves de un cierto mantra pseudofeminista que ve virtud donde sólo hay oportunismo.
Janaína es una mujer estúpida, una estafadora que se vendió por 45 monedas de plata para dar un barniz a un no delito de responsabilidad - las maniobras fiscales - con el objetivo de sacar a Dilma Rousseff del poder e iniciar el desastre que desembocó en Jair Bolsonaro.
Esta hermandad excesiva y despistada también está en la raíz de la tragedia que estamos viviendo.
Janaína no es una heroína que recibió más votos que muchos machos alfa.
Janaína es una figura sórdida que, como otras ratas de su misma calaña, está abandonando el barco de Bolsonaro para no hundirse.
*Este es un artículo de opinión, responsabilidad del autor, y no refleja la opinión de Brasil 247.

