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Brasil emerge como líder mundial en la transición energética, según estudio

Investigación de Johns Hopkins destaca el potencial del país en sectores estratégicos, pero advierte sobre desafíos en la política industrial y el enfoque en las inversiones.

Brasil emerge como líder mundial en la transición energética, según estudio (Foto: Freepik)

247 - Brasil está entre los cuatro países con mayor capacidad para liderar la transición energética global, según un estudio del Net Zero Industrial Policy Lab (NZIPL), un laboratorio de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, al que se refiere el periódico. valor Tuvieron acceso exclusivo. La encuesta destaca que el país cuenta con importantes ventajas competitivas para desarrollar una industria verde robusta para 2050, pero advierte sobre los desafíos en la formulación e implementación de políticas públicas.

Según la investigación, Brasil destaca en siete áreas estratégicas para la economía verde: minerales críticos, baterías, vehículos eléctricos híbridos con biocombustibles, combustibles sostenibles para aviación, equipos de energía eólica, acero bajo en carbono y fertilizantes verdes. Además de sus abundantes recursos naturales, una de las características distintivas del país frente a otros competidores es su consolidada base industrial. Sin embargo, los investigadores advierten que la falta de claridad en la orientación de las inversiones del programa Nueva Industria Brasil (NIB) podría comprometer la eficacia del plan.

"Los R$ 468,38 millones estimados corren el riesgo de distribuirse entre demasiadas prioridades, lo que reduciría el impacto de las acciones", señala el informe. La investigación sugiere que el gobierno adopte una estrategia de microfocalización, concentrando esfuerzos en las áreas con mayor potencial de liderazgo global.

El estudio está dirigido por Tim Sahay, experto en política climática y director de NZIPL. Sahay argumenta que Brasil puede consolidar su posición como potencia de la economía verde priorizando nichos estratégicos dentro de los sectores identificados. "Usamos el término 'microtargeting' por una razón. En baterías, por ejemplo, argumentamos que centrarse en componentes intermedios como los ánodos podría aprovechar las fortalezas de Brasil en el procesamiento de grafito y silicio", explicó Sahay a Valor. Destacó que las recientes iniciativas del BNDES y la FINEP para proyectos de minerales críticos son un paso en la dirección correcta, pero abogó por una mayor precisión en las políticas de incentivos.

Para el investigador, el gobierno ya está enviando señales positivas al convocar grupos de trabajo para mapear las cadenas productivas y fortalecer sectores estratégicos. "Esto es positivo, pero estas acciones deberían haberse tomado antes", reflexionó. También enfatizó la importancia de integrar las oportunidades sectoriales en un sistema más amplio. "Brasil necesita no solo proporcionar capital y apoyo a proyectos, sino también crear las condiciones estructurales para la transformación, con inversiones en infraestructura, capital humano y energía barata", evaluó.

El estudio de Johns Hopkins también analiza el impacto de posibles reveses en la agenda global de transición energética. Sahay señala que es poco probable que la postura del expresidente estadounidense Donald Trump, en caso de que regrese al poder y reduzca los incentivos para las energías renovables, obstaculice el avance de la nueva economía verde. De igual manera, considera que la desconfianza del presidente ruso Vladimir Putin hacia las energías limpias podría perjudicar la competitividad de Rusia a largo plazo.

Además de Brasil, los otros tres países identificados por la encuesta como potenciales líderes en la transición energética son Estados Unidos, Rusia y China. Según el estudio, el firme compromiso de China con la descarbonización ya está impactando negativamente la demanda mundial de petróleo. «Estados Unidos, bajo el gobierno de Trump, y Rusia, bajo el de Putin, se están perjudicando a sí mismos al ralentizar la transición, perjudicando así sus futuros empleos, productividad y competitividad», afirma Sahay.

Para el experto, Brasil tiene que tomar una decisión estratégica. «El mundo avanza a pasos agigantados, y la nueva economía verde no es una utopía colaborativa. Habrá ganadores y perdedores. Con su gran potencial, los líderes brasileños, tanto políticos como industriales, tienen una oportunidad única en esta generación que aprovechar», concluye.