Brasil tiene una matriz energética cuatro veces más renovable que el promedio mundial.
Estudio oficial muestra avances en fuentes de energía renovables, mayor uso de biocombustibles y mayor eficiencia energética en el país.
247 - Brasil consolidó una de las matrices energéticas más limpias del mundo en 2024, según... Revista Energética Brasileña 2025Según un informe divulgado por el Ministerio de Minas y Energía (MME), elaborado con informaciones de la Empresa de Investigación Energética (EPE), de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL) y de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), el gobierno destaca que la participación de las energías renovables en la matriz energética brasileña alcanzó el 50% en 2024, una proporción casi cuatro veces superior al promedio mundial del 14,2% y muy superior al 13% registrado entre los países de la OCDE.
El Secretario Nacional de Transición Energética y Planificación, Gustavo Ataíde, destacó que el estudio refuerza la estrategia de diversificación y modernización del sector. «Esta nueva edición del Energy Review destaca la mejora continua de las políticas sectoriales y reafirma la estrategia de aprovechar los recursos nacionales y diversificar la matriz energética. Seguiremos trabajando para fortalecer la transición energética y asegurar el liderazgo de Brasil en el escenario mundial», afirmó.
La expansión de las energías renovables se vio impulsada principalmente por el fuerte crecimiento de la capacidad solar, que aumentó un 33,2 % interanual. La energía eólica también registró un aumento significativo del 12,4 %, seguida de los aceites vegetales, que experimentaron un incremento del 28,35 %.
Otro indicador relevante es la Oferta Interna de Energía (OIE), que alcanzó su nivel más alto de la serie histórica: 322 millones de toneladas equivalentes de petróleo (tep), un aumento del 2,4% respecto a 2023. Mientras las fuentes renovables se expandieron, las no renovables se mantuvieron prácticamente estables, con una ligera reducción en el consumo de petróleo y sus derivados.
En el sector transporte, el consumo final de energía creció un 2,7%. Destacaron los biocombustibles: el etanol registró un aumento del 15,6% y el biodiésel, del 19,2%. Este crecimiento también se atribuye a la promulgación de la Ley de Combustibles del Futuro (14.993/24), que establece objetivos para los biocombustibles, el biometano y el diésel verde.
La eficiencia energética también ha mejorado. El Índice ODEX, que monitorea los avances del país en este ámbito, muestra que en 2023 Brasil fue un 11,8 % más eficiente que en 2005. Este desempeño se debe a programas estructurales, como el Programa Nacional de Conservación de Energía (Procel), responsable del ahorro de aproximadamente 263 000 millones de kWh desde 1986.


