“Una ciudad sostenible es aquella que acerca infraestructura a quienes más la necesitan”, afirma experto
Más que sólo verde, la sostenibilidad urbana tiene que ver con equidad, salud, participación social y calidad de vida para todos.
Por Beatriz Bevilaqua, 247 - El concepto de sostenibilidad ha trascendido la mera preocupación ambiental y se ha convertido en un eje central para construir ciudades más justas, inclusivas y humanas. Esta es la evaluación de Jorge Abrahão, coordinador general del Instituto de Ciudades Sostenibles, una organización que opera en todo Brasil y que impulsa a los municipios a implementar políticas urbanas que integren el desarrollo, la equidad social y la protección del medio ambiente.
"Mientras los recursos se destinen a intereses privados o conflictos armados, será imposible abordar adecuadamente los problemas globales", observa Abrahão, criticando la forma en que las decisiones políticas y económicas ignoran a la mayoría de la población. Para el experto, la sostenibilidad hoy en día abarca múltiples dimensiones, como la protección del planeta, la lucha contra la desigualdad social, la garantía del acceso universal a servicios esenciales como la salud y la educación, y el fortalecimiento de la democracia y las instituciones públicas.
El experto enfatiza que la sostenibilidad debe considerarse de manera integral, abarcando la vivienda, el transporte, la salud, la educación, la alimentación y la planificación urbana. «Los edificios sin ventilación cruzada o construidos con materiales que absorben el calor crean islas de calor, aumentan el consumo de energía e impactan negativamente en la ciudad. Todos estos factores están interconectados y deben planificarse conjuntamente para que las ciudades sean verdaderamente sostenibles», explica.
Abrahão cita la movilidad urbana como un ejemplo crucial. Una encuesta del Instituto de Ciudades Sostenibles, en colaboración con Ipsos, reveló que, en las 10 capitales más grandes de Brasil, los ciudadanos pasan un promedio de dos horas diarias en el tráfico. «Son horas desperdiciadas que podrían dedicarse a las relaciones humanas, la educación, el arte y la cultura», advierte. Critica la idea de que los coches eléctricos por sí solos resolverían el problema, señalando que la producción de un solo vehículo consume aproximadamente 350 litros de agua, independientemente de si es eléctrico o no. La solución, afirma, pasa por un transporte público integrado, carriles bici y modos de transporte activos que permitan caminar y andar en bicicleta, reduciendo la congestión y mejorando la calidad de vida.
El experto también destaca la importancia simbólica y práctica de celebrar la COP30 en la Amazonía. A pesar de los desafíos estructurales, ve la cumbre como una oportunidad para alcanzar acuerdos internacionales, financiar a los países en desarrollo y visibilizar las cuestiones climáticas. «La tecnología es importante, pero el futuro depende de la democracia, la participación social y la escucha activa de las comunidades», afirma.
Abrahão señala que una ciudad verdaderamente sostenible es aquella que planifica, escucha y redistribuye recursos para garantizar la calidad de vida de todos sus habitantes. «Brasil es un país donde el 70 % de la población gana hasta dos salarios mínimos. Centrarse en la mayoría significa apostar por la equidad, la justicia social y la verdadera sostenibilidad. Sin una democracia fortalecida y la participación social, el desarrollo sostenible es imposible», concluye. Vea la entrevista completa aquí: