Febraban crea una base de datos nacional para medir las emisiones de carbono de las transacciones financiadas.
En la COP30 se lanzará una herramienta innovadora que permitirá a los bancos estandarizar el cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero.
247 - La Federación Brasileña de Bancos (Febraban), en colaboración con DEEP ESG, anunció la creación de una base de datos sectorial de factores de emisión adaptada a la realidad brasileña. Esta herramienta permitirá a los bancos estandarizar la medición y el reporte de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) financiadas en sus carteras de préstamos e inversiones. Febraban destacó que el proyecto considera las condiciones ambientales y tecnológicas nacionales y cumple con estándares internacionales como el PCAF (Partnership for Carbon Accounting Financials) y el Protocolo de GEI.
Además de la base de datos, la iniciativa incluye una herramienta de cálculo y un programa de formación técnica para entidades financieras. El objetivo es apoyar al sector en su transición hacia una economía baja en carbono, proporcionándole un marco metodológico y conocimientos para mejorar el seguimiento de las emisiones indirectas vinculadas a las actividades de crédito e inversión.
El lanzamiento oficial tendrá lugar durante la 30.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) en Belém, Pará. El evento también marcará la inauguración del Centro de Soluciones ESG de Febraban, una plataforma que reunirá contenido, herramientas y bases de datos centrados en la sostenibilidad y la agenda climática del sistema financiero.
Según Amaury Oliva, director de Sostenibilidad y Autorregulación de Febraban, la creación de una base de datos adaptada al contexto brasileño representa un avance decisivo. “La adaptación de los factores de emisión al contexto brasileño es fundamental, ya que las condiciones climáticas, tecnológicas y territoriales de Brasil difieren de las de otros países. El uso de datos nacionales permitirá realizar evaluaciones más precisas y orientará el flujo de créditos hacia actividades compatibles con una economía baja en carbono”, afirmó.
El Centro de Soluciones ESG promoverá la formación y la estandarización.
El nuevo centro Febraban dará prioridad a la promoción de programas de formación para bancos, la asistencia en la medición de emisiones y el análisis del progreso de las carteras hacia la transición climática.
“Los bancos se han centrado en apoyar a sus clientes en su proceso de transición. El Hub contribuirá a que el sector evolucione de forma coherente, tanto en el cálculo de las emisiones financiadas como en la medición de la evolución de las carteras a lo largo del tiempo. Se trata de una acción más que refleja el compromiso de Febraban y de los bancos con las finanzas sostenibles”, destacó Oliva.
Esta iniciativa amplía la trayectoria de Febraban en materia ambiental. En 2018, la organización lideró la adopción de las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera relacionada con el Clima (TCFD) en el sistema bancario nacional. Dos años después, lanzó la primera guía sectorial para la medición de las emisiones financiadas, basada en el Protocolo de GEI y el marco PCAF. Ahora, el nuevo marco sectorial refuerza la comparabilidad entre instituciones y fomenta la participación de bancos de distintos tamaños.
Nuevas fronteras en las finanzas sostenibles
Durante la COP30, Febraban también presentará el Resumen Ejecutivo de la Hoja de Ruta para la Gestión del Riesgo de Deforestación y las Oportunidades de Financiación para Cadenas de Suministro Libres de Conversión, desarrollada en asociación con la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA-FI), con el apoyo técnico de Agroicone y la participación de 22 bancos.
El informe describe estrategias para que las empresas e instituciones financieras gestionen los riesgos asociados a la deforestación y aprovechen las oportunidades de financiación en cadenas de suministro sostenibles. «El objetivo del documento es recopilar los conceptos, las regulaciones, los esfuerzos y las alternativas relacionados con el riesgo de deforestación y conversión de vegetación nativa asociado al sector financiero, derivado de los productos y servicios financieros dirigidos a las cadenas de valor agroindustriales», explicó Oliva.
