Jean Paul Prates aboga por la electromovilidad para un transporte público gratuito y sostenible
Para el expresidente de Petrobras, es necesaria una reconfiguración urbana que priorice carriles exclusivos para autobuses eléctricos.
247 - Durante una entrevista con la periodista Denise Rothenburg en el programa Frente a Frente, el expresidente de Petrobras, Jean Paul Prates, presentó una visión amplia y estratégica de la electromovilidad en Brasil. Prates argumentó que la transición a los vehículos eléctricos no debería limitarse a la compra de automóviles caros por parte de una élite privilegiada, sino servir como herramienta para democratizar el acceso a un transporte público de calidad.
"¿De qué sirve la electromovilidad en Brasil si solo sirve para que quienes tienen mucho dinero compren un auto nuevo? No tiene un papel importante", afirmó. Argumentó que la verdadera utilidad de la electromovilidad reside en impulsar sistemas de transporte público eficientes, no tarifarios y sostenibles, moldeados por una reconfiguración urbana que priorice carriles exclusivos para autobuses eléctricos.
El transporte público gratuito como objetivo
Prates explicó que, si bien el concepto de transporte público gratuito es algo figurativo —ya que nada es realmente gratuito—, puede implementarse como un servicio público esencial, similar a los hospitales y escuelas públicas. «La tendencia será que las tarifas sean cada vez más bajas y, en el transcurso de una década, incluso lleguen a cero, dadas las ventajas tecnológicas, operativas y económicas de la electromovilidad», enfatizó.
Para lograrlo, sugiere que Brasil invierta en una infraestructura robusta que integre grandes vehículos eléctricos para el transporte público y modos más pequeños para la llamada "última milla", el tramo final del recorrido de los usuarios.
La vocación de Brasil por la energía limpia
Prates también destacó la ventaja competitiva de Brasil en el desarrollo de energías renovables y biocombustibles. Según él, Brasil cuenta con abundantes tierras tanto para la producción de alimentos como para cultivos energéticos, lo que lo diferencia de regiones como Europa, donde las limitaciones territoriales y climáticas son más severas.
"Somos líderes en tecnologías de biocombustibles de segunda y tercera generación, como el etanol, el metanol y el biodiésel", enfatizó. También analizó el potencial del país para producir hidrógeno verde, obtenido mediante la división de moléculas de agua mediante energía renovable. Sin embargo, reconoció los desafíos asociados con el costo de esta tecnología, que debe ser competitiva con la generación directa de electricidad.
En el contexto de las energías renovables, Prates citó la posibilidad de contar con vehículos “solar” o “eólicos” en el Nordeste brasileño, aprovechando la rica matriz energética solar y eólica de la región.
Flexibilidad e innovación tecnológica
Otro punto planteado fue el papel del hidrógeno como portador de energía capaz de facilitar el transporte de energía a escala global. «El hidrógeno proporciona flexibilidad y liquidez, literalmente en ambas direcciones: económica y física. Se puede exportar, transportar de norte a sur, de sur a este; en resumen, satisface la demanda del mercado internacional», explicó.
La visión de Jean Paul Prates refuerza el papel estratégico de Brasil en el panorama global de las energías limpias y destaca la necesidad de alinear las innovaciones tecnológicas con la inclusión social. Con una electromovilidad centrada en la colectividad, el país tiene la oportunidad no solo de reducir las emisiones, sino también de transformar la movilidad urbana en un derecho universal.