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El mercado de baterías usadas crece e impulsa la economía circular en la industria de vehículos eléctricos

Los expertos predicen que el sector podría generar miles de millones en los próximos años aumentando la eficiencia del reciclaje y la reutilización.

El mercado de baterías usadas está creciendo, impulsando la economía circular en la industria de vehículos eléctricos (Foto: Freepik)

247 - Desde que los vehículos eléctricos se popularizaron, se ha debatido poco sobre el destino de sus baterías tras su uso. La eliminación y reutilización de estos componentes es esencial para la sostenibilidad a largo plazo del sector. Ahora, el mercado de baterías de segunda vida está cobrando impulso, abriendo nuevas oportunidades para la economía circular. Según un informe publicado en el sitio web mirada digitalLa revista InsideEVs destaca que, a medida que la industria automotriz se consolida a nivel global, los fabricantes de automóviles buscan reducir costos y optimizar la producción, haciendo que los procesos sean más eficientes y sostenibles.

Un estudio de la empresa británica IDTechEx indica que el mercado de baterías reutilizadas podría alcanzar los 4,2 millones de dólares en la próxima década. Con esta expansión, es probable que disminuya la extracción de materias primas, lo que favorecerá la transición hacia un modelo de producción más sostenible. Además, la reutilización de estos componentes reduce costos y amplía el acceso a soluciones energéticas eficientes.

Actualmente, millones de vehículos eléctricos entran en circulación cada año, pero sus baterías inevitablemente deberán reemplazarse en el futuro. Cuando esto ocurra, el reciclaje y la reutilización deben convertirse en alternativas viables. En lugar de convertirse en residuos, estos dispositivos pueden reutilizarse para almacenar energía, prolongando su vida útil y reduciendo el impacto ambiental.

Otro punto destacado por IDTechEx es el impacto del níquel y el cobalto en el proceso de reutilización. Estos minerales, presentes en las baterías de níquel-manganeso-cobalto (NMC), aumentan la densidad energética y hacen que el reciclaje sea más viable económicamente. Gracias a los avances tecnológicos, las baterías actuales pueden funcionar cientos de miles de kilómetros sin necesidad de reemplazo, lo que garantiza un rendimiento eficiente durante años.

La preocupación ahora ya no es la pérdida de rendimiento, sino qué hacer con estas baterías al final de su vida útil. La industria busca alternativas para reducir los residuos y fortalecer la economía circular. Se está desarrollando un nuevo ecosistema de reciclaje que busca dar una segunda vida a las baterías y minimizar la necesidad de extraer material nuevo. El objetivo es transformar un problema ambiental en una oportunidad para la innovación y el crecimiento sostenible.