“Ninguna migración es ilegal, no hay delito cuando se migra”, afirma profesor de derecho internacional.
Las personas desplazadas por los efectos adversos del cambio climático no cuentan actualmente con protección jurídica reconocida internacionalmente.
Beatriz Bevilaqua, 247 Según las Naciones Unidas (ONU), se estima que actualmente hay más de 20 millones de refugiados climáticos en todo el mundo. En los últimos meses, hemos presenciado inundaciones en Rio Grande do Sul e incendios forestales en el Pantanal y la Amazonia. ¿Cuál será el impacto a mediano y largo plazo en Brasil y el mundo? ¿Cuáles serán las medidas de política pública del gobierno en un contexto de creciente xenofobia y barreras internacionales?
En este episodio de “Brasil Sostenible” de TV 247, entrevistamos a la profesora Patrícia Grazziotin Noschang, de Derecho Internacional de la Universidad de Passo Fundo (UPF) y coordinadora del proyecto de extensión Migrant and Refugee Desk, que busca ayudar a extranjeros a regularizar sus documentos.
La migración es parte de la esencia humana. Es un derecho humano. Todos somos migrantes. Por otro lado, la humanidad necesita reconectarse con la naturaleza y dejar de actuar en su contra. La Tierra es nuestro hogar común y debemos comprender que todos formamos parte de ella, independientemente de nuestra nacionalidad», afirmó Patrícia.
La profesora explica los dos principales obstáculos al llegar a un nuevo país: el primero es la documentación y el segundo, el idioma local. Pero, según ella, independientemente de si una persona está legal o irregular, todos tienen derecho a la educación, la salud y la asistencia social en Brasil. "Ninguna migración es ilegal, no hay delito al migrar; es cuestión de tener la documentación al día o no", afirmó.
Con la intensificación del cambio climático, la migración se está intensificando en todas partes. Nos recuerda que la migración por motivos de refugiados está regulada internacionalmente por la Convención de Ginebra de 1951, ya sea por motivos de guerra, religión, raza, nacionalidad o conflicto armado. "Por otro lado, las personas que se desplazan debido a los efectos adversos del cambio climático actualmente no cuentan con protección jurídica internacional reconocida. Lo que sí contamos son algunos instrumentos que abordan esta cuestión, como el movimiento bilateral entre Tuvalu y Australia y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas para la Migración Segura", explicó.
Durante la entrevista, la profesora también habló sobre la situación en Rio Grande do Sul, donde más de 500 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, y sobre el aumento del número de personas sin hogar en algunas ciudades de Rio Grande do Sul. "Hemos visto situaciones extremas no solo en Brasil, sino también en Europa, Asia y América, como inundaciones e incendios forestales. Ahora es el momento de la reconstrucción; muchas personas no han podido regresar a sus hogares y siguen buscando ayuda. Varias incluso han perdido sus teléfonos celulares, que habrían sido su única fuente de información y contacto con una red cercana", lamentó.
No solo los países más pobres sufren este alarmante escenario ambiental. El experto citó un ejemplo de litigio climático en Suiza, donde un grupo de mujeres mayores cuestionó los esfuerzos del gobierno para combatir la crisis climática, dado el aumento de la intensidad y frecuencia de las olas de calor en el país. Además, varios estudios internacionales apuntan a un mayor riesgo de mortalidad asociado a las temperaturas extremas.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó que la falta de medidas efectivas contra el cambio climático constituye una violación de los derechos humanos. Esta decisión no tiene precedentes en el mundo y podría presionar a otros gobiernos a tomar medidas más efectivas, afirmó.
El episodio abordó temas delicados como la xenofobia, las barreras internacionales y nuestro futuro en la migración. Vea el episodio completo:
