Proyecto salva animales y conecta a las personas con la naturaleza a través de la educación ambiental
El Proyecto Selva Viva fue creado con el objetivo de rescatar animales víctimas de trata y comercio ilegal, y posteriormente se amplió para incluir animales criados en cautiverio.
Beatriz Bevilaqua, 247 - El tráfico ilegal de vida silvestre es el tercero más grande del mundo, solo superado por el tráfico de drogas y armas. Se estima que 38 millones de animales son traficados en Brasil cada año, según datos de la Red Nacional de Combate al Tráfico de Vida Silvestre (RENCTAS). En este episodio de "Brasil Sostenible" de TV 247, entrevistamos a Marcus Buononato, responsable del Proyecto Selva Viva, que nació con el objetivo de rescatar animales víctimas de tráfico y comercio ilegal, y posteriormente se expandió para incluir animales criados en cautiverio.
El Proyecto Selva Viva, ubicado en Taubaté, São Paulo, se estructura en dos áreas principales. La primera, centrada en el Centro de Triaje y Recuperación de Fauna Silvestre (CETRAS), recibe animales incautados por la Policía Ambiental, Defensa Civil, Ibama y la Policía Federal, así como animales heridos rescatados en carreteras o entregados por el público. "Estos animales permanecen bajo nuestro cuidado hasta su recuperación. Los que son aptos para su reintroducción en la naturaleza son liberados, mientras que los que no pueden sobrevivir fuera de un entorno controlado son enviados a otras instituciones", explica Buononato.
Al mismo tiempo, hay un área abierta al público donde se exhiben más de 500 animales. Es importante destacar que aproximadamente el 99,9% de estos animales no fueron rescatados, sino que nacieron en entornos artificiales, como zoológicos y otras instituciones. Estas especies ya están adaptadas al contacto humano. "Esta adaptación permite una presentación muy diferente de nuestros animales: no hay mamparas ni vallas que separen al público, sino cristales transparentes que permiten una mayor proximidad. Desde su nacimiento, estos animales han tenido contacto con humanos y, por lo tanto, no los perciben como una amenaza", explicó.
Esta interacción cercana es una de las características más distintivas del Proyecto Selva Viva. Al ingresar al entorno, los visitantes se integran naturalmente al espacio. Algunos de estos animales se utilizan como herramientas de educación ambiental. Se seleccionan cuidadosamente para brindar una experiencia educativa y segura. Los visitantes pueden tocarlos, aprender sobre su comportamiento y comprender la importancia de la conservación.
Contamos con más de 300 cámaras que monitorean todo, especialmente las áreas de interacción. Esto garantiza que los animales sean tratados con respeto y que el contacto con el público sea siempre seguro. Hasta la fecha, rara vez ha sido necesario retirarlos de las interacciones, ya que la mayoría de los animales, como los reptiles y otros, están acostumbrados al contacto humano desde su nacimiento.
El personal técnico del Proyecto está conformado por profesionales experimentados vinculados a las áreas de medicina veterinaria con sus respectivas especializaciones, biología, educación ambiental, zootecnia, manejo e ingeniería civil, permitiendo un control total del bienestar físico, clínico y sanitario de los animales allí alojados.
En casi 20 años de licencia ambiental, el proyecto ha ayudado a más de 6.000 animales silvestres, reintroduciendo ejemplares en la región siempre que ha sido posible. El Proyecto CETRAS Selva Viva no recibe financiación pública ni privada. Se financia exclusivamente con los ingresos de sus actividades de educación ambiental, charlas, cursos y ventas en sus tiendas, cafetería y restaurante.
“Estamos a la vanguardia mundial, sede de los mejores y más modernos zoológicos, apoyados en los cinco pilares que justifican su existencia: ocio, educación ambiental, reproducción de especies en peligro de extinción, investigación y acercamiento de las personas al medio ambiente”, concluyó Buononato.
Vea la entrevista completa: