Alexandre de Moraes afirma que el papel del Tribunal Supremo es impedir la tiranía de la mayoría.
El magistrado del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, afirmó que el Poder Judicial en Brasil tiene la función de ejercer lo que él denominó jurisdicción "contramayoritaria"; según él, el Poder Judicial obtuvo instrumentos en la Constitución Federal de 1988 para moderar a las demás ramas del gobierno y también para prevenir lo que él llamó dictaduras de la mayoría.
De la Agencia Brasil - En una conferencia impartida en la capital, São Paulo, el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, afirmó hoy (12) que el sistema judicial brasileño tiene la función de ejercer la llamada competencia "contramayoritaria". Según él, el Poder Judicial obtuvo instrumentos en la Constitución Federal de 1988 para moderar a los demás poderes y evitar lo que denominó dictaduras de la mayoría.
«Esta función es de suma importancia para garantizar la estabilidad. No hay estabilidad si la mayoría oprime constantemente a la minoría», afirmó en un discurso durante la inauguración del XX Congreso Brasileño de Derecho Notarial y Registral. Según Moraes, el fortalecimiento del Poder Judicial y su papel moderador constituyeron el mayor avance de la Constitución de 1988.
«Quienes deben modificar las leyes, quienes deben marcar el camino a seguir, ya sea mediante políticas públicas o legislación, son la mayoría. Ahora bien, fueron elegidos según las reglas del juego, por lo que deben acatarlas. La mayoría no puede extralimitarse en sus funciones, no puede abusar de ellas ni discriminar a las minorías. Ahí es donde entra en juego el papel moderador del Poder Judicial, y directamente del Tribunal Supremo Federal», añadió.
Según él, el papel contramayoritario que desempeña el Poder Judicial fue construido en el siglo XX por la Corte Suprema de los Estados Unidos y los tribunales constitucionales europeos, y es una de las mayores válvulas de escape para evitar convulsiones sociales, así como una forma eficaz de equilibrar el juego democrático.
Moraes enfatizó que el papel del Poder Judicial es esencialmente el de moderador. "No se trata de una función contramayoritaria que el Poder Judicial deba sustituir la voluntad legítima de la mayoría si esta, entre las opciones posibles, legítimas y constitucionales, adopta ciertas medidas, ya sean administrativas o legislativas. Esto forma parte del proceso democrático."