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Aliados buscan jueces de la Corte Suprema para minimizar el riesgo de que Bolsonaro huya del país.

Partidarios de Bolsonaro intentan minimizar violación del tobillero electrónico.

El monitor de tobillo de Jair Bolsonaro (Foto: SEAP/Divulgación)

247 - La madrugada del sábado (22), aliados de Jair Bolsonaro (PL) intentaron actuar para contener los daños causados ​​por la violación de su tobillera electrónica. Según Malu Gaspar, del periódico El GloboBuscaron a ministros del Supremo Tribunal Federal (STF) en busca de una salida política para revertir la orden de prisión preventiva firmada por el ministro Alexandre de Moraes.

Los enviados declararon que el expresidente no tenía la intención ni los medios para huir. En sus conversaciones, informaron que el episodio fue resultado de un supuesto colapso emocional, agravado por el uso de analgésicos y ansiolíticos. También afirmaron que Bolsonaro se encontraba aislado y sin supervisión constante en su domicilio.

A pesar de la presión, los ministros consultados guardaron silencio sobre cualquier posibilidad de intervención, aunque expresaron sorpresa por la situación. Uno de ellos calificó el episodio de "extraño". Hasta entonces, sus aliados esperaban que Moraes ordenara el arresto entre el 25 y el 27 para comenzar a cumplir la condena de 27 años y tres meses impuesta por el Tribunal Supremo por su participación en la orquestación de un intento de golpe de Estado.

Sin embargo, la conducta de Bolsonaro durante el fin de semana cambió el curso de los acontecimientos. Al admitir ante los funcionarios de la prisión que había manipulado su tobillera electrónica durante la madrugada, reforzó la percepción de riesgo de fuga. Como resultado, Moraes ordenó su prisión preventiva en la sede de la Policía Federal en Brasilia.

Inicialmente, el expresidente declaró haber golpeado el dispositivo en las escaleras de su residencia, ubicada en un condominio en Jardim Botânico. Poco después, admitió haber usado un soldador para intentar abrir el tobillero. El informe técnico firmado por la subdirectora de la Superintendencia de Administración Penitenciaria del Distrito Federal, Rita Gaio, desmintió definitivamente la versión inicial.

La reacción fue inmediata: mientras los partidarios realizaban una vigilia frente al condominio de Bolsonaro en Brasilia, los críticos celebraban la decisión de la Corte Suprema en bares y espacios públicos. 

Ante la sucesión de versiones contradictorias, los aliados del expresidente han reconocido internamente que su defensa se ha debilitado aún más. Afirman que la crisis de las tobilleras ha reducido drásticamente las posibilidades de que Bolsonaro vuelva a prisión domiciliaria, incluso con los informes médicos presentados por su equipo legal para intentar evitar lo que denominan el "riesgo Papuda".

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