Al asumir el Ministerio de Agricultura, Carlos Fávaro cita la conciliación y la sostenibilidad.
Fávaro también afirmó que una de sus misiones principales es "pacificar el agronegocio" con los líderes que desean lo mejor para la agricultura.
Agencia Brasil - El recién nombrado Ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Fávaro, tomó posesión hoy (2) con un discurso de conciliación con el agronegocio, pero pidió a los líderes del sector que se comprometan en la lucha contra el hambre y en la protección del medio ambiente.
“¿Cuántos brasileños no pudieron almorzar hoy? Ese es el gran reto de este nuevo gobierno”, declaró Fávaro al inicio de la ceremonia de traspaso de poderes, incluso antes de saludar a los presentes. Afirmó que este es un momento para la unidad en pos de este objetivo, “independientemente de lo sucedido”.
Fávaro también afirmó que una de sus principales misiones es "apaciguar al agronegocio" con los líderes que buscan lo mejor para la agricultura, los productores rurales y la población, y que desean combatir el hambre. Según el nuevo ministro, todavía hay brasileños que luchan por conseguir tres comidas al día.
El discurso de Fávaro es un gesto de apoyo a los líderes agroindustriales que se opusieron a la candidatura del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para respaldar a su rival, el expresidente Jair Bolsonaro, quien no logró la reelección. El nuevo ministro es productor de soja y anteriormente fue vicepresidente de la Asociación Brasileña de Productores de Soja.
Manteniendo un tono conciliador, Fávaro elogió las administraciones de todos sus predecesores desde 2002, incluyendo a los ministros que ocuparon el cargo en el gobierno de Bolsonaro – Tereza Cristina y Marcos Montes – mencionándolos a ambos por su nombre.
Sin embargo, no escatimó críticas a otras áreas de la administración anterior, como la preservación del medio ambiente y el aumento de la deforestación observado en los últimos años.
“Brasil se ha convertido en un paria mundial en lo que respecta a la deforestación, el medio ambiente y la capacidad de producir de manera sostenible. Este es el mayor desafío: reconstruir los puentes con la comunidad internacional. No porque quieran, sino porque es necesario”, dijo Fávaro.
El ministro añadió que una de sus medidas al respecto será promover la ciencia y restaurar los pastos degradados, que, según los datos que citó, ascenderían a aproximadamente 40 millones de hectáreas. Esto permitiría aumentar la superficie cultivada sin incrementar la deforestación, afirmó.
“Esto no será mera retórica ni un simple discurso. Abriremos la puerta al crecimiento sostenible de la producción brasileña”, afirmó Fávaro antes de concluir su intervención, que tuvo lugar en el auditorio de Embrapa, empresa pública de investigación agrícola que el nuevo gobierno promete fortalecer.
En la ceremonia estuvieron presentes varios parlamentarios vinculados a la producción rural y otras autoridades, como el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, y el ministro Gilmar Mendes, del Supremo Tribunal Federal (STF), originario de Mato Grosso, el mismo estado donde Fávaro desarrolló su carrera política y por el cual fue elegido senador, a pesar de haber nacido en Paraná.
El anterior ministro de Agricultura, Marcos Montes, no asistió a la ceremonia de traspaso y estuvo representado por el ex secretario ejecutivo del ministerio, Márcio Eli Almeida.
