Tras la detención de Braga Netto, la expectativa en las Fuerzas Armadas es que nuevos objetivos en el Alto Mando sean alcanzados.
Existe la expectativa de que figuras como el ex ministro Augusto Heleno y el propio Luiz Eduardo Ramos puedan ser los próximos objetivos.
247 - La detención del exministro y general de reserva Walter Braga Netto, ocurrida este sábado (14), no sorprendió a los oficiales del Ejército. Según fuentes consultadas por el periódico O Estado de S. Paulo, la detención del vicepresidente de la fórmula presidencial de Jair Bolsonaro para 2022 ya se consideraba probable y se había mencionado en conversaciones privadas desde que fue objeto de un operativo de la Policía Federal.
Tras la detención del general Mário Fernandes, quien se desempeñó como secretario ejecutivo del exministro Luiz Eduardo Ramos, las autoridades militares creen que las operaciones de la Policía Federal probablemente se intensificarán. Se espera que figuras como Augusto Heleno, exjefe de la Oficina de Seguridad Institucional (GSI), y el propio Luiz Eduardo Ramos sean los próximos objetivos.
Además, los informes indican que Braga Netto, al testificar en los próximos días, puede revelar información que implique aún a más miembros del alto rango militar, incluyendo nombres ya acusados, como el propio Heleno.
A pesar de la gravedad de las acusaciones, el episodio ha generado malestar en el Ejército, cuya imagen se ha visto dañada por la cercanía de oficiales involucrados con Jair Bolsonaro. Un general evaluó que, si bien es evidente que el mando institucional del Ejército no abrazó la idea del golpe, la reiterada vinculación de la Fuerza con estos hechos daña su reputación.
En el Alto Mando, existe consenso en que el acuerdo de Mauro Cid fortaleció la investigación y allanó el camino para que la Policía Federal avanzara. Aun así, los funcionarios admiten estar perplejos ante el creciente número de militares de alto rango implicados en los informes de la PF, entre ellos los llamados "generales de confianza" del gobierno de Bolsonaro.
Las próximas etapas de la investigación prometen arrojar luz sobre el alcance de la participación de los militares en el intento de golpe, profundizando una crisis de imagen que ya preocupa a la institución.


