Tras el ataque de EE.UU. a Venezuela, Lula mantiene una reunión sobre defensa nacional con Múcio y comandantes militares.
Reunión evalúa defensa nacional y seguridad fronteriza.
247 - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva se reúne este jueves por la tarde (15) con el ministro de Defensa, José Múcio, y los tres comandantes de las Fuerzas Armadas para abordar la situación de la defensa nacional tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. La reunión se celebra en el Palacio de Planalto y se convocó debido a la creciente preocupación por la seguridad en las fronteras brasileñas.
La conversación, programada para las 16:30, es preliminar. Se espera que Lula solicite al Ministro de Defensa y de las Fuerzas Armadas la elaboración de un informe detallado, así como propuestas para reforzar la seguridad en las zonas fronterizas del país.
El incidente con Venezuela ha elevado el nivel de alerta en el gobierno brasileño, especialmente debido a la frontera terrestre con el país vecino, ubicada en Roraima, por donde ingresan refugiados venezolanos. La región también adquiere relevancia estratégica por su proximidad a la desembocadura del río Amazonas, zona donde Petrobras ha recibido autorización para realizar exploraciones petroleras en el llamado Margen Ecuatorial.
La preocupación no se limita al gobierno. Una investigación publicada por Quaest indica que el 58% de los brasileños teme que una acción similar a la llevada a cabo por Estados Unidos en Venezuela pueda ocurrir en Brasil. Otro 40% afirmó no compartir este temor.
La reunión de este jueves (15) fue solicitada por el propio presidente al Ministro de Defensa poco después de la ofensiva estadounidense. La invasión resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, lo que llevó a Lula a solicitar un panorama actualizado de las capacidades de defensa nacional. Según el diagnóstico interno, los proyectos estratégicos de las Fuerzas Armadas sufren retrasos o están paralizados debido a restricciones presupuestarias.
El pasado septiembre, José Múcio ya había expresado su preocupación por el panorama internacional, marcado por crecientes tensiones. En aquel momento, tras un almuerzo con Lula y los comandantes militares en el Palacio de la Alvorada, el ministro declaró que Brasil seguía la situación con cautela. "Esto es como una disputa vecinal. No quiero que se metan con mi muro, no quiero que quiten el cableado de delante de mi casa, no quiero que se metan con mi casa. Esperemos que se apruebe", declaró el 5 de septiembre.
El martes (3), poco después del ataque estadounidense, el presidente Lula emitió un comunicado oficial condenando la actuación de Estados Unidos en territorio venezolano. "Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente son inaceptables. Estos actos representan una gravísima afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional", declaró.
En la misma declaración, Lula advirtió sobre los riesgos de una escalada del conflicto. «Atacar a países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo», añadió el presidente.


