Las demandas por racismo están aumentando en Brasil, pero la justicia aún es lenta y no castiga a los agresores.
Los datos apuntan a un aumento del 64% en las inscripciones en 2024, pero la mayoría de los casos resultan en sanciones leves, como cestas básicas de alimentos o indemnizaciones.
247 - En medio de un escenario de mayor conciencia sobre el racismo en Brasil, el número de procesos judiciales relacionados con este delito se disparó en 2024. Según datos del Panel de Monitoreo de Justicia Racial del Consejo Nacional de Justicia (CNJ), se registraron 5.552 casos, lo que representa un aumento del 64% en comparación con el año anterior, informa el periódico. El GloboA pesar de ello, los castigos siguen siendo lentos y a menudo indulgentes, con sanciones como el pago de canastas básicas de alimentos o servicios comunitarios.
Actualmente, hay 12.095 casos penales de racismo pendientes en Brasil, el 98% de los cuales se procesan en tribunales estatales. Los juicios tardíos y las penas leves son problemas recurrentes que minan la confianza en el sistema.
El empleado bancario L., de 38 años, ejemplifica esta realidad. Demandó a un cliente que lo llamó "mono" en 2020. Después de dos años, la sentencia solo ordenó el pago de canastas de alimentos y servicio comunitario, mientras que la demanda por daños morales sigue sin resolverse. "Lo denuncié porque quería causarle al menos alguna molestia al agresor", declaró L., expresando su frustración por la falta de consecuencias más severas.
Otro ejemplo es el de Amanda Pereira, una estudiante de 16 años, acusada injustamente de robar en un centro comercial del área metropolitana de São Paulo. Aunque la causa penal fue desestimada por falta de pruebas, la demanda por daños morales sigue pendiente de juicio. "Mi hija quedó traumatizada. Nada puede borrar lo que pasó, pero es una forma de justicia", dijo Jorge Pereira, padre de Amanda.
Bahía lidera en procesos - Bahía, el estado con la mayor proporción de población negra en Brasil, lidera el número de casos relacionados con el racismo, con 4.693 registrados desde 2020. La fiscal Lívia Sant'Anna Vaz, del Ministerio Público de Bahía, enfatiza que este aumento está vinculado a la trayectoria histórica de los movimientos negros y a la evolución de la legislación antirracista en el país. «Brasil ha tomado medidas significativas para combatir el racismo, incluyendo: la renovación y mejora de las cuotas raciales, cambios en la legislación penal para garantizar la rendición de cuentas efectiva por las prácticas racistas, la incorporación de la Convención Interamericana contra el Racismo al texto constitucional, la adopción de medidas de acción afirmativa, protocolos judiciales y pactos antirracistas en el sistema judicial».
La ampliación de la legislación de 2023, que equiparó los insultos raciales con el delito de racismo, contribuyó al aumento del número de denuncias. Sin embargo, la sobrecarga del sistema judicial y la falta de prioridad para estos casos limitan el impacto de los cambios legales.


