Barbosa prevé que Brasil será "humillado" en EEUU.
"Esperen y verán la humillación a la que será sometido Brasil cuando los primeros juicios del caso Petrobras tengan lugar en Estados Unidos", dijo Joaquim Barbosa, ex ministro del Supremo Tribunal Federal, durante un seminario en São Paulo.
Estados Unidos tiene un marco legal de combate a la corrupción que es referencia en el mundo y debería traer más dolores de cabeza a Petrobras (PETR3; PETR4El texto se refiere a una empresa estatal brasileña que enfrenta una demanda de accionistas extranjeros debido a las investigaciones del escándalo de corrupción Lava Jato. La interpretación proviene del expresidente del Tribunal Supremo y relator del emblemático caso Mensalão, Joaquim Barbosa. Según él, el incumplimiento por parte de la empresa estatal brasileña de las disposiciones de la FCPA (Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, la ley anticorrupción estadounidense) podría tener graves consecuencias para el futuro de la empresa.
"Esperen y vean la humillación que sufrirá Brasil cuando los primeros juicios del caso Petrobras se celebren en Estados Unidos", declaró Barbosa en una presentación en el X Seminario Internacional de Acrefi (Asociación Nacional de Instituciones de Crédito, Financiamiento e Inversión), celebrado la mañana del miércoles (11) en São Paulo. Al cotizar sus acciones en Nueva York, además de la legislación que regula los mercados en Brasil, Petrobras también está sujeta a las disposiciones de las leyes estadounidenses y a la regulación de la SEC (Comisión de Bolsa y Valores).
Como relator de uno de los casos más sonados de la historia judicial brasileña reciente —el caso penal 470, conocido popularmente como el escándalo del Mensalão—, Barbosa elogió efusivamente el sistema judicial estadounidense y la organización de la mayor economía del mundo. En opinión del ex magistrado del Supremo Tribunal Federal, el país es un referente internacional y debería servir de modelo en diversos aspectos.
Por otro lado, criticó duramente el carácter excluyente que prevalece en la sociedad brasileña, así como prácticas como el patrimonialismo, el nepotismo y el "jeitinho" —como él mismo lo denominó—, aunque también reconoció algunos avances en el aparato institucional del país logrados a lo largo de los años. En su discurso, Barbosa enfatizó la importancia de la aplicación de la ley a todos y de la seguridad jurídica para crear un entorno más favorable al desarrollo económico. Ninguna economía, afirma el exministro, prospera sin un estado de estabilidad jurídica.
También incorporaron la retórica de Barbosa, que recibió una ovación de pie de los aproximadamente 500 asistentes —un grupo compuesto principalmente por empresarios—, duras críticas a la exclusión social y racial brasileña, así como al legado de una larga economía esclavista y al irrespeto a los principios básicos de la democracia durante la dictadura militar. Para él, el camino hacia un futuro mejor aún es largo.