Bolsonaro celebra la perspectiva de amnistía con Hugo Motta: "Buena noticia"
Expresidente impulsa trámite de proyecto de ley que busca indultar a condenados por los actos golpistas del 8 de enero
247 - El expresidente Jair Bolsonaro (PL) celebró la señal del nuevo presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta (Republicanos-PB), de que no descarta la posibilidad de tramitar el proyecto de ley que otorga amnistía a los involucrados en los actos golpistas del 8 de enero de 2023. Entrevista ao MetrópolisBolsonaro calificó como "una buena noticia" la apertura de Motta al tema, destacando que la propuesta no busca beneficios personales.
"No es mi amnistía; después de todo, no estoy condenado por nada en absoluto. Es para decenas de personas condenadas a penas absurdas", declaró el expresidente, defendiendo el proyecto de ley como una "amnistía humanitaria".
El proyecto de ley de amnistía (PL 2858/2022), redactado por el diputado mayor Vitor Hugo (PL-GO), propone indultar a todos los involucrados en las manifestaciones celebradas entre el 30 de octubre de 2022 y la fecha de entrada en vigor de la ley. El proyecto estuvo a punto de ser aprobado por la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara de Diputados a finales de 2023, pero el entonces presidente Arthur Lira (PP-AL) lo retiró del orden del día y ordenó su revisión por una comisión especial que nunca se constituyó.
Ahora, con la elección de Hugo Motta, quien contó con el apoyo tanto del PL de Bolsonaro como del PT del presidente Lula, el tema vuelve a la escena política. En una entrevista con GloboNewsMotta confirmó que recibió un pedido explícito de Bolsonaro para seguir adelante con el proyecto.
"Él [Bolsonaro] insistió: 'Mira, Hugo, no estoy abogando por una amnistía para mí. Puedo resolver mis problemas legales, mi partido me ayuda, tengo mi propia estructura legal. Mi preocupación son las personas que están siendo condenadas tras los atentados del 8 de enero y que han recibido sentencias muy largas'", informó Motta.
El Partido de los Trabajadores (PT), por su parte, se opone al avance del proyecto de ley, considerando que las protestas del 8 de enero constituyeron un intento de golpe de Estado y un ataque directo a la democracia. Los acusados han sido condenados por el Supremo Tribunal Federal (STF) a penas de hasta 17 años de prisión por delitos como intento de abolición violenta del Estado de derecho democrático y golpe de Estado.
Hugo Motta declaró que aún no ha decidido si se programará el Proyecto de Ley de Amnistía y que tiene la intención de consultar con el Colegio de Diputados. "Intentaremos manejar este asunto con mucho cuidado. No hemos decidido si se programará; escucharemos a las partes", declaró.
Bolsonaro cree que hay margen para impulsar la aprobación del proyecto de ley. "Hugo Motta se mostró muy satisfecho al afirmar que lo buscará y hablará con los líderes. Si logra la mayoría, se incluirá en la agenda y se votará", declaró el expresidente.
El destino del proyecto de ley de amnistía está, por tanto, en manos de la nueva configuración de la Cámara, que tendrá que lidiar con la presión del bolsonarismo y la resistencia del campo progresista, en un debate que pone en juego no sólo el futuro de los condenados, sino también la integridad de las instituciones democráticas brasileñas.


