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Bolsonaro da un paso hacia la ruptura de relaciones con Cuba y Venezuela, afirma Cantanhêde.

La periodista brasileña Eliane Cantanhêde, portavoz de la derecha brasileña, señala que el gobierno de Jair Bolsonaro se prepara para romper relaciones con Venezuela y Cuba, refiriéndose a la "desinvitación" extendida a ambos países para la toma de posesión del presidente electo. Según ella, las discusiones dentro del círculo más radical de Bolsonaro se centraron en "mantener el protocolo"; dado que los presidentes de ambos países no asistirían, el desaire dejaría a Brasil en una posición de víctima y proporcionaría un buen pretexto para romper relaciones tras la investidura.

Bolsonaro da un paso hacia la ruptura de relaciones con Cuba y Venezuela, afirma Cantanhêde.

247 - La periodista Eliane Cantanhêde, figura destacada de la derecha brasileña, señala que, además de aceptar la extradición del italiano Cesare Battisti y abandonar el Pacto Mundial para la Migración, el gobierno de Jair Bolsonaro «podría ser aún más audaz en política exterior, con un doble golpe: la ruptura de relaciones con Venezuela y Cuba», afirma en su columna del diario O Estado de S. Paulo. «La última vez que Brasil rompió relaciones con un país fue en 1964, precisamente con Cuba. De 1964 a 1967, las relaciones con Venezuela estuvieron suspendidas, pero por iniciativa de Caracas», recalca.

Para ella, el primer paso en la ruptura de las relaciones democráticas se dio con la cancelación de las invitaciones extendidas a los presidentes Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel para la toma de posesión de Jair Bolsonaro. Sin embargo, Venezuela y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty) emitieron comunicados que indicaban que la cancelación de una posible visita de Maduro a Brasil se había realizado mucho antes de la "desinvitación" anunciada por el futuro canciller brasileño, Ernesto Araújo.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty) siguió el protocolo al enviar invitaciones a todos los países con los que Brasil mantiene relaciones, independientemente de la ideología u otros factores políticos. Luego, simplemente envió un nuevo mensaje, breve, conciso y sin ninguna explicación: 'Por favor, ignoren el telegrama anterior'. Esto equivale a romper la invitación a la toma de posesión, una señal de descortesía”, señala el columnista.

Entre los partidarios más acérrimos de Bolsonaro, todos igualmente opuestos a los regímenes de Cuba y Venezuela, el debate giró en torno a qué sería lo mejor para Brasil. El bando perdedor, que deseaba mantener la invitación, prefería que se respetara el protocolo y que el desaire se dirigiera a Maduro y Díaz-Canel, puesto que era seguro que no asistirían de todos modos. Este desaire dejaría a Brasil en posición de víctima y proporcionaría un buen pretexto para romper relaciones tras la investidura —enfatiza—.

Leer completo del análisis publicado en el periódico O Estado de S. Paulo.