Bolsonaro permanecerá hospitalizado en Brasilia hasta el 1 de enero tras otro procedimiento para tratar el hipo.
Los médicos dicen que la condición del paciente es estable, pero apuntan a una apnea del sueño severa y tienen un equipo listo para intervenir en caso de complicaciones.
247 - El expresidente Jair Bolsonaro permanecerá hospitalizado en un hospital de Brasilia hasta el 1 de enero, a menos que se presenten nuevas complicaciones en su salud. La información fue proporcionada este lunes (29) por miembros del equipo médico que lo monitorea, tras someterse a un segundo procedimiento para tratar un caso de hipo persistente.
La actualización fue difundida en un reporte de Reuters, escrito por el periodista Ricardo Brito, y precisa que los médicos evalúan su condición como estable, aunque mantienen una vigilancia constante dado el historial médico del expresidente y la necesidad de intervenciones recientes.
Uno de los médicos responsables del tratamiento, Cláudio Birolini, informó que Bolsonaro presenta un caso grave de apnea obstructiva del sueño y necesitará usar equipo específico para reducir este patrón. Según él, la afección requiere atención continua, ya que puede agravar los síntomas y comprometer la recuperación en situaciones de estrés clínico.
Otro miembro del equipo, Brasil Caiado, reiteró que el estado de Bolsonaro es estable, pero enfatizó que los profesionales permanecen en alerta. Afirmó que "el estado del expresidente es estable", pero enfatizó que "el equipo está listo para intervenir ante cualquier incidente", manteniendo un monitoreo constante.
Cirugía de hernia y complicaciones con hipo
Bolsonaro, de 70 años, fue operado el jueves pasado de una hernia inguinal bilateral. Tras la intervención, comenzó a experimentar episodios recurrentes de hipo, lo que le obligó a tomar medidas adicionales para controlar el problema.
El equipo médico tuvo que realizar nuevas intervenciones precisamente debido a esta afección, descrita como persistente. El domingo, un boletín médico informó que el expresidente sufrió otro episodio de hipo el sábado por la noche, incluso después de haberse sometido, ese mismo día, a un primer procedimiento para bloquear el nervio frénico derecho, una técnica utilizada en casos específicos para controlar crisis prolongadas.
Además, el informe indicó que Bolsonaro presentó presión arterial elevada la noche del sábado, un factor considerado relevante para el seguimiento hospitalario, especialmente en un paciente con un historial médico complejo y en recuperación postoperatoria.
La hospitalización se produjo tras autorización del Supremo Tribunal Federal.
La hospitalización del expresidente en Brasilia también se produjo en medio de su situación legal. Según Reuters, recibió autorización del juez Alexandre de Moraes del Supremo Tribunal Federal (STF) para salir de la sede de la Policía Federal, donde cumple una condena por intento de golpe de Estado, para ser trasladado al hospital.
La autorización y la hospitalización volvieron a colocar el estado de salud de Bolsonaro en el centro del debate político e institucional, sobre todo teniendo en cuenta el contexto en el que se produjo su liberación temporal.
Historial médico desde 2018
Bolsonaro ha enfrentado problemas de salud desde el ataque con arma blanca que sufrió en septiembre de 2018, durante la campaña presidencial, en un evento en Juiz de Fora (MG). Desde entonces, se ha sometido a diversas cirugías y procedimientos, principalmente en la región abdominal, como consecuencia directa del ataque.
La historia ayuda a explicar la complejidad del seguimiento médico actual, ya que desde entonces los episodios de complicaciones, cambios clínicos y necesidad de intervenciones adicionales se han vuelto recurrentes.
¿Qué dicen los médicos sobre la situación actual?
Aunque el estado del paciente se considera estable, los médicos indican que se mantendrá un seguimiento intensivo. La hospitalización del paciente hasta el 1 de enero, siempre que no se presenten nuevas complicaciones, demuestra que el equipo no descarta la posibilidad de un empeoramiento de los síntomas ni la necesidad de nuevas intervenciones.
La situación clínica incluye simultáneamente la recuperación de una cirugía de hernia, el tratamiento de un hipo persistente, una elevación reciente de la presión arterial y un diagnóstico de apnea del sueño grave, una combinación que refuerza la precaución indicada por el equipo responsable.


