Braga Netto entregó dinero en una caja de vino en el plan para matar a Lula y otros funcionarios
Policía Federal detalla participación del general en reunión golpista, coerción a militares y financiamiento de acciones contra la democracia
247 - La detención preventiva del general Walter Braga Netto, ocurrida el sábado pasado (14), se basa en un informe de la Policía Federal (PF) que señala su participación directa en el plan golpista para impedir la toma de posesión del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el vicepresidente Geraldo Alckmin y el ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes. Según información publicada por periódico Estado de S. PauloEl exvicepresidente de Jair Bolsonaro supuestamente entregó fondos en una caja de vino para financiar el plan, que incluía acciones delictivas e incluso asesinatos.
Según el informe de la Policía Federal, Braga Netto desempeñó un papel central en la orquestación del golpe. El ministro Alexandre de Moraes enfatizó que existen "pruebas contundentes" de que desempeñó un "papel más efectivo y significativo de lo que se creía previamente". La detención tuvo lugar en Río de Janeiro y se autorizó con base en pruebas de su conexión con los crímenes.
Financiación de cajas de vino
Uno de los aspectos más graves de las acusaciones es el testimonio de Mauro Cid, exasesor de Bolsonaro, quien declaró en un acuerdo de culpabilidad que Braga Netto entregó dinero para la logística del golpe en una caja de vino. El dinero presuntamente fue entregado al mayor Rafael Martins de Oliveira, arrestado en la Operación Contragolpe, para financiar los gastos del golpe, cuyo objetivo era asesinar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al ministro Alexandre de Moraes.
"La Policía Federal afirma que Braga Netto proporcionó recursos financieros directa y personalmente, lo que confirma su papel preponderante en la ejecución de los actos delictivos", detalla el informe. Según Cid, los fondos provinieron de promotores de la agroindustria, aunque la Policía Federal aún investiga a los responsables de la donación.
Reuniones y planificación del golpe
Otra acusación importante es que Braga Netto presuntamente organizó una reunión en su domicilio el 12 de noviembre de 2022, donde se planearon acciones contra la investidura de Lula. Días antes, en el Palacio de la Alvorada, el general Mário Fernandes supuestamente desarrolló el plan operativo denominado "puñal verde y amarillo", que preveía acciones violentas para impedir la investidura.
Tras la reunión, Mauro Cid discutió los detalles logísticos con el mayor Rafael Martins, estimando la necesidad de R$100 para financiar el plan. La Policía Federal indica que Braga Netto participó directamente en la coordinación de estas acciones y en el intento de establecer una base de apoyo en Río de Janeiro.
Coacción a militares y complots golpistas
Braga Netto también está acusado de coaccionar a militares para que se unieran al golpe. Entre los objetivos se encontraban el general Marco Antônio Freire Gomes, entonces comandante del Ejército, y Carlos de Almeida Baptista Júnior, excomandante de la Fuerza Aérea. Ambos se negaron a participar en la operación. Solo el entonces comandante de la Armada, Almir Garnier Santos, habría apoyado los planes.
En conversaciones con Ailton Gonçalves Moraes Barros, ex mayor del Ejército, Braga Netto atacó a Freire Gomes, llamándolo “mierda”, y sugirió ofrecer la cabeza del comandante a los golpistas.
Documentos e intentos de injerencia
Además de las acciones directas, Braga Netto está acusado de intentar interferir en las investigaciones. La Policía Federal encontró en su escritorio documentos relacionados con el acuerdo de culpabilidad de Mauro Cid, que contenían preguntas y respuestas presuntamente obtenidas ilegalmente. La policía también localizó un manuscrito que mencionaba un plan para impedir que Lula subiera por la rampa del Palacio de Planalto, con notas que incluían "anulación de las elecciones" y "sustitución de todo el Tribunal Superior Electoral".
La detención del general marca un capítulo más en la investigación sobre los actos antidemocráticos que amenazaron el proceso electoral de 2022 y la estabilidad institucional del país.



