Brasil sólo escalará las tensiones diplomáticas con Trump si hay un ataque a Venezuela.
El gobierno brasileño busca preservar espacio para una posible mediación entre Washington y Caracas.
247 - El gobierno brasileño ha seguido de cerca la escalada de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, pero no tiene intención de elevar el tono de inmediato. Asesores del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) entrevistados por [fuente faltante] CNN Brasil Afirman que cualquier reacción más dura sólo ocurrirá si el presidente estadounidense, Donald Trump, pasa de las amenazas a una acción militar real contra territorio venezolano.
La directiva del Palacio Presidencial es evitar una confrontación pública directa con Washington para no comprometer la posibilidad de que Brasil actúe como mediador entre los dos países, si hubiera interés mutuo en negociaciones diplomáticas.
Las críticas de Lula y los límites de la acción brasileña.
En los últimos días, Lula ha endurecido su retórica al condenar los ataques estadounidenses a buques en el Caribe y el Pacífico. Durante la Cumbre de la CELAC y la Unión Europea, afirmó que «la amenaza del uso de la fuerza militar ha vuelto a ser parte de la vida cotidiana de América Latina y el Caribe. Se reciclan viejas maniobras retóricas para justificar intervenciones ilegales. Somos una región de paz y queremos mantenerla. Las democracias no combaten la delincuencia violando el derecho internacional».
En la misma declaración, el presidente observó que "los proyectos personales de aferrarse al poder socavan la democracia", crítica que se interpretó como un golpe indirecto al gobierno de Nicolás Maduro. A pesar de ello, Lula aún no se ha pronunciado públicamente sobre la amenaza de Trump de considerar el espacio aéreo venezolano "totalmente cerrado".
Evaluación del Palacio Presidencial de Brasil sobre el riesgo de una ofensiva estadounidense.
Según el informe, en este momento, el Palacio de Planalto no cree que Estados Unidos lleve a cabo una operación con tropas en territorio venezolano. La interpretación interna es que Washington mantiene esta retórica para poner a prueba la cohesión del liderazgo chavista y provocar posibles fisuras en las Fuerzas Armadas del país.
Aun así, el gobierno brasileño cree que, de producirse cualquier ataque, este debería ser selectivo y altamente quirúrgico. Se entiende que la administración estadounidense está respondiendo a una estrategia de intimidación gradual.
Silencio regional y temor a represalias
Según fuentes cercanas al gobierno de Lula, la falta de respuestas contundentes de otros países latinoamericanos se debe tanto al debilitamiento de las organizaciones regionales como al temor a represalias por parte de Estados Unidos. Incluso los gobiernos que discrepan de la postura de Trump prefieren evitar las confrontaciones públicas.
Tensión sobre el espacio aéreo venezolano
La tensión aumentó tras la declaración de Trump sobre el supuesto cierre del espacio aéreo venezolano. El presidente colombiano, Gustavo Petro, reaccionó de inmediato, calificando la medida de ilegal y abogando por la intervención de la Organización de Aviación Civil Internacional.
“No existe autorización del Consejo de Seguridad de la ONU para acciones militares contra nuestro vecino. El Senado de Estados Unidos no ha autorizado una intervención armada. El orden internacional debe preservarse, y América Latina y el Caribe debe afirmarlo sin temor”, declaró Petro. Según él, “ninguna aerolínea debe aceptar órdenes ilegales sobre el espacio aéreo de ningún país”.
La alerta emitida por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) provocó que las aerolíneas suspendieran sus vuelos a Venezuela. En respuesta, el gobierno venezolano estipuló un plazo de 48 horas para la reanudación de las rutas y revocó las licencias de seis compañías que no reanudaron sus operaciones.



