Brasil tendrá el primer laboratorio de bioseguridad de máxima contención de América Latina.
Los laboratorios de máxima contención biológica permiten el manejo seguro de virus de clase 4.
247 - Brasil se prepara para ser pionero en la investigación de patógenos en Latinoamérica con la implementación de un laboratorio de contención de bioseguridad, conocido como NB4. Según un comunicado del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, el país será el primero de la región en contar con dicha infraestructura y el primero del mundo en conectarla a una fuente de luz de sincrotrón.
El nuevo laboratorio se instalará en el Centro Nacional de Investigación en Energía y Materiales (CNPEM), en Campinas (SP), entidad adscrita al Ministerio que ya opera Sirius, una de las tres fuentes de luz sincrotrón de cuarta generación a nivel mundial. El proyecto forma parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) del gobierno federal y recibirá inversiones de R$ 1 millones del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT) hasta 2026.
El complejo de laboratorios, que ocupará una superficie de 20 metros cuadrados, tendrá una característica única: estará conectado a tres líneas de luz de Sirio. La ministra Luciana Santos destaca que esta conexión es estratégica para el país, especialmente en un contexto donde la pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de autosuficiencia en las bases de producción sanitaria. «La conexión entre NB4 y la fuente de luz de sincrotrón abrirá grandes oportunidades para la investigación y el desarrollo en el área de patógenos, posicionando a Brasil como líder mundial», declaró la ministra. El laboratorio recibió el nombre de Orión, en homenaje a la constelación con tres estrellas que apuntan hacia Sirio.
El CNPEM ya opera Sirius, la infraestructura científica más grande y compleja del país. Este proyecto también recibirá recursos adicionales del FNDCT, por un total de R$ 800 millones hasta 2026, para financiar su segunda fase, que incluye la construcción de diez nuevas estaciones de investigación. La luz de sincrotrón es una potente herramienta para la investigación estructural de la materia, con aplicaciones que abarcan desde la salud hasta las nuevas formas de energía renovable. Actualmente, Sirius está diseñado para recibir hasta 38 líneas de luz, tres de las cuales estarán conectadas directamente a Orión, algo sin precedentes en la historia de los laboratorios de máxima contención y las fuentes de luz de sincrotrón.
Hasta ahora, América Latina carecía de laboratorios de máxima contención biológica que permitieran el manejo seguro de virus de clase 4, patógenos capaces de causar enfermedades graves. La existencia de tan solo unos 60 de estos laboratorios en todo el mundo resalta la importancia de este avance para la región y para Brasil. Estos laboratorios cuentan con medidas avanzadas y redundantes de protección y bioseguridad, vitales para el avance de la ciencia y la medicina en áreas de alta complejidad.
La ministra Luciana Santos también señala que los desafíos globales en áreas como la energía, la salud, la alimentación y el medio ambiente exigen soluciones cada vez más avanzadas. «Para diseñar materiales más ligeros y resistentes, mejores productos farmacéuticos y fuentes de energía renovables, necesitamos comprender cómo funcionan las cosas en su escala más fundamental, que es la escala atómica. Sirius es un instrumento científico que permite precisamente este tipo de investigación», explicó.