Brasil ampliará emisión de visas a haitianos.
"Queremos combatir las organizaciones criminales, pero permitir que quienes vengan a Brasil lo hagan legalmente. Para ello, ampliaremos la emisión de visas en Puerto Príncipe y discutiremos medidas policiales y el control migratorio legalizado entre estos países", declaró el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien se encuentra en Quito.
Luana Lourenço - Reportera de Agência Brasil
El ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, anunció hoy (4) que el gobierno brasileño ampliará la concesión de visas en Puerto Príncipe, Haití, para que más inmigrantes del país centroamericano puedan ingresar legalmente a Brasil. Con esta medida, el gobierno busca evitar que más haitianos sean víctimas de grupos que facilitan la inmigración ilegal, los llamados coyotes.
"Queremos combatir las organizaciones criminales, pero permitir que quienes lleguen a Brasil lo hagan legalmente. Para ello, ampliaremos la emisión de visas en Puerto Príncipe y discutiremos medidas policiales y un control migratorio legalizado entre estos países", declaró el ministro en Quito, tras reunirse con autoridades de los gobiernos de Bolivia, Perú y Ecuador para abordar la situación de los inmigrantes haitianos en situación irregular. El audio de la entrevista fue publicado por la oficina de prensa del Ministerio de Justicia.
El ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, durante la presentación de una encuesta sobre tabaquismo en el país.
El ministro afirmó que el gobierno no puede imponer medidas que obstaculicen la entrada de inmigrantes a Brasil. (Elza Fiúza/Archivo/Agência Brasil)
"Debemos enfrentar a las organizaciones criminales que traen haitianos a Brasil, aprovechándose económicamente de sus necesidades. Son personas que llegan debilitadas, enfermas y hambrientas, lo cual es obviamente inaceptable desde la perspectiva de los derechos humanos", afirmó Cardozo.
Según el ministro, la necesidad de combatir a los grupos que explotan a los haitianos para la migración ilegal fue unánimemente acordada por los cuatro países. El siguiente paso serán reuniones técnicas para debatir medidas policiales y de control migratorio. Posteriormente, se celebrará otra reunión de ministros. "Para que, políticamente, podamos concretar las medidas necesarias", explicó Cardozo.
Según él, el gobierno brasileño no puede imponer medidas que obstaculicen la entrada de inmigrantes a Brasil. "No podemos establecer medidas que impidan a las personas acceder libremente al lugar donde desean vivir; esta es una postura tradicional de Brasil, y otros países también la comparten".
La afluencia de haitianos a Brasil se intensificó tras el terremoto que devastó el país en 2010. La mayoría de los inmigrantes entran a territorio brasileño por Acre y desde allí son enviados a otras regiones, principalmente a São Paulo. A finales de mayo, el Ministerio de Justicia suspendió el transporte de haitianos desde Acre a la capital, São Paulo.
El gobernador de Acre, Tião Viana, solicitó apoyo al gobierno federal para abordar la inmigración, que, según él, ya le ha costado al estado 11 millones de reales. El alcalde de São Paulo, Fernando Haddad, solicitó que se notifique a la ciudad con antelación sobre la llegada de grandes contingentes de inmigrantes. Según Haddad, la ciudad de São Paulo recibe a los inmigrantes, pero necesita un aviso previo para planificar adecuadamente.