Celso Amorim: "También estamos viviendo una intervención en la economía"
El exministro de Asuntos Exteriores Celso Amorim enfatiza que el gobierno federal debe asumir sus responsabilidades hacia Río de Janeiro, no mediante intervenciones que interfieran con la autonomía del estado, sino mediante una planificación bien estructurada. Cree que la economía también ha sido objeto de intervención. "Tenemos que revisar los acuerdos sobre deudas, que dejan al estado con poco margen de maniobra. Es como si tuviéramos un FMI aquí regulándonos", afirmó.
Desde el portal Rojo - Según el ex ministro de Relaciones Exteriores Celso Amorim, el gobierno federal debe asumir sus responsabilidades hacia Río de Janeiro, no a través de intervenciones que interfieran en la autonomía del estado, sino mediante una planificación bien estructurada.
Conozca la evaluación completa del precandidato a gobernador del estado de Río de Janeiro.
Estamos atravesando una grave crisis económica en Río. ¿Cómo podemos superarla?
Celso Amorim: Hay muchas salidas para Río.
A mediano plazo, el Estado necesita una planificación en cooperación con el gobierno federal, que tiene importantes responsabilidades respecto de Río de Janeiro.
También necesitamos revisar los acuerdos de deuda, que dejan al Estado con poco margen de maniobra. Es como si tuviéramos un FMI aquí que nos regula.
Estamos viviendo una intervención federal no sólo en el ámbito de la seguridad sino también en la economía.
También es necesario fortalecer las capacidades de planificación y gestión.
No es con un Estado débil que se construye una industria fuerte; al contrario, es con un Estado fuerte que se construye una industria fuerte, incluido el sector privado.
Otro problema en el estado de Río es la seguridad pública. ¿Cómo evalúa la intervención militar?
Ciertamente esa no es la solución.
Sé que esta opinión no es solo mía, sino también la de muchos militares. Las Fuerzas Armadas no están hechas para esto. Su entrenamiento es para el combate directo, y este asunto no puede tratarse como una guerra.
México abordó el problema de la delincuencia como una guerra, con resultados desastrosos. La delincuencia aumentó y también se generó un problema de contaminación de las Fuerzas Armadas por el crimen organizado.
¿Cuál sería una posible solución?
El problema de la seguridad sólo puede resolverse comprendiendo el conjunto de cuestiones que la rodean, como la educación, la salud y la vivienda.
La seguridad no puede tratarse de forma aislada ni tampoco puede militarizarse.
La semana pasada fue asesinada Marielle y hasta el momento no ha habido resultados al respecto.
Esta semana, tuvimos la ejecución de jóvenes en Maricá, así como muertes en Rocinha y Maré. No vemos ningún resultado práctico.
La intervención ni siquiera mostró una planificación que debería haber sido discutida con la sociedad.