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Censo brasileño revela impacto de la pandemia y desafía al IBGE, afirma Ester Limonad.

Los datos oficiales reflejan la verdadera magnitud del Covid-19 y la crisis política, mientras que un ajuste sin precedentes de 8 millones plantea preocupaciones estadísticas, señala un experto.

Censo brasileño revela impacto de pandemia y desafía al IBGE, dice Ester Limonad (Foto: ABR | Reproducción)

247 - El Censo Brasileño se publicó recientemente y reveló información sorprendente sobre la población del país. Sin embargo, su realización enfrentó desafíos y retrasos, lo que generó preocupación sobre la calidad de los datos recopilados. Ester Limonad, profesora titular jubilada de geografía humana en la Universidad Federal Fluminense e investigadora en geografía, destacó la importancia del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) como institución gubernamental seria y reconocida internacionalmente. Explicó que el Censo enfrentó una serie de problemas debido a los recortes presupuestarios y las dificultades derivadas de la pandemia.

Respecto al paradero de 10 millones de personas, Ester Limonad aclaró que, de hecho, esta cifra se ajustó a 8 millones. El ajuste es necesario debido a la proporción de la población que no responde o no es entrevistada, algo común en todos los censos. Sin embargo, el ajuste de 8 millones representa una desviación estadística significativa, que supera el margen de error aceptable del 5 %. Sin este ajuste, el censo perdería su validez estadística, lo que obligaría a justificar la ausencia de un gran número de personas en los datos.

“Los resultados de este censo revelan la verdadera magnitud del impacto de la pandemia y la locura que azotó al país a partir de 2019”, enfatizó. Los datos oficiales de mortalidad se basaron en información del Ministerio de Salud, que registró oficialmente 750 muertes por Covid-19 y síndrome respiratorio agudo, aunque se cree que la cifra real podría ser cinco veces mayor. Además, las muertes no registradas, como las ocurridas en comunidades marginadas o zonas rurales, contribuyeron a la discrepancia en las cifras. La profesora también destacó la situación de las poblaciones indígenas y los trabajadores rurales, quienes sufren intentos de exterminio y violencia, a menudo no reportados por la prensa.

Otro aspecto destacado por el Censo es la disminución de la población en las capitales brasileñas. Esta tendencia ha sido observada durante al menos 20 años por académicos de geografía y urbanismo. Río de Janeiro y São Paulo, por ejemplo, están perdiendo habitantes, y la tasa oficial de crecimiento demográfico del IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística), que es del 0,52 % anual, no es suficiente para mantener la estabilidad poblacional. El país se encamina hacia un escenario en el que la población se dispersa en busca de mejores condiciones de vida y oportunidades en municipios más pequeños.

La falta de recursos y el desafío de recopilar información precisa en un país de dimensiones continentales son solo algunos de los obstáculos que enfrenta el IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística). Ester Limonad enfatiza que el Censo es esencial para la planificación y el desarrollo del país, además de ser fundamental para garantizar políticas públicas eficientes. Por lo tanto, es urgente que el gobierno reconozca la importancia de esta herramienta de conocimiento y garantice los recursos necesarios para su correcta implementación.

"Creo que es muy poco probable que hagan otro censo. Este fue uno de los peores censos jamás realizados, a pesar de contar con equipo más moderno. El problema es que estos ajustes que se hicieron hacen sospechar que existen varios problemas", comentó.

Así, el Censo brasileño de 2022 reveló las consecuencias directas de la pandemia y problemas en su ejecución, desafiando al IBGE (Instituto Brasileño de Geografía y Estadística) a lidiar con ajustes estadísticos significativos y suscitando discusiones sobre la relevancia y el futuro de los censos en el país.