Bajo la dirección de Temer, los futuros docentes pierden becas para su formación.
El Programa Institucional de Becas para la Formación Docente de Brasil sufre un recorte del 14,8% en el número de becas; el exministro de Educación Aloizio Mercadante critica la decisión, afirmando que "mejorar la formación docente, con un impacto positivo en la alfabetización de nuestros niños, así como hacer de la educación una prioridad estratégica para el país, no son prioridades para la administración ilegítima de Temer".
247 - Desde el inicio del gobierno de Michel Temer, el Programa Institucional de Becas de Iniciación a la Docencia (PIBID), una de las principales iniciativas del gobierno federal para la formación de maestros de educación básica, ha sufrido un recorte del 14,8% en el número de becas.
El programa otorga becas de R$ 400 a estudiantes de pregrado para participar en proyectos en escuelas de educación básica, además de pagar R$ 1,2 a los coordinadores y R$ 600 a los maestros responsables de las materias.
Según información del reportaje de Isabel Palhares en el periódico Estado de S. Paulo, en junio de 2015, aún bajo el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, el programa PIBID contaba con 65.185 becarios y un presupuesto de 251,7 millones de reales en el primer semestre. En junio de 2016, ya bajo el gobierno de Temer, contaba con 58.766 becarios, con un presupuesto de 226,5 millones de reales, y en el mismo mes de este año, con 58.268 becas, con un presupuesto de 219,9 millones de reales.
El exministro de Educación, Aloizio Mercadante, criticó el desmantelamiento del programa. "Es otra de las muchas decisiones lamentables del gobierno golpista, que ahora actúa en contra de un programa prioritario para abordar uno de los mayores desafíos de la educación: la formación docente", declaró.
El exministro explica que el programa PIBID fomenta la formación en la que los futuros docentes tienen contacto directo con los estudiantes. «El programa les brinda una experiencia concreta dentro del aula, como si se tratara de un programa de residencia para estudiantes de medicina», afirma Mercadante.
"No podemos dejar de mencionar que llevamos a cabo una recalificación estratégica del programa, priorizando a 10 millones de estudiantes de 26 escuelas, quienes representaban el 70% del total de estudiantes de 5.º grado con dificultades en lectoescritura, comprensión lectora y matemáticas", explica el exministro. En marzo de 2016, sin reducir el número de becas, el programa PIBID pasó a formar parte del Programa Integrado de Apoyo a la Lectoescritura y la Comprensión Lectora.
Antes de la reestructuración, el programa PIBID atendía solo a 1.600 escuelas con resultados insatisfactorios en alfabetización. Con el cambio implementado por Mercadante, en acuerdo con el Consejo Nacional de Secretarios de Educación y la Unión Nacional de Directores de Educación Municipal, comenzó a incluir a 10 de estas instituciones educativas.
"Los becarios no estaban donde los estudiantes más los necesitaban. La idea era que pudieran pasar un semestre, por ejemplo, en las mejores escuelas de la red para crecer profesionalmente, pero también dedicarse a mejorar la calidad educativa en las escuelas que más lo necesitan", explica Mercadante.
"Ahora, bajo el gobierno golpista y en un escenario de crisis fiscal, los futuros docentes sufren severas restricciones en el acceso a la formación. Mejorar la formación docente con un impacto positivo en la alfabetización de nuestros niños, así como hacer de la educación una prioridad estratégica para el país, no son prioridades para el ilegítimo Temer y su equipo", critica el exministro.
En el artículo de Estadão, el presidente del Foro Nacional de Coordinadores del PIBID (Forpibid), Nilson Cardoso, afirmó que la preocupación radica en la supervivencia del programa. «El PIBID tiene una dinámica diferente: los estudiantes se gradúan u obtienen otra beca y son reemplazados. Lo que viene ocurriendo desde 2015 es que las vacantes se cierran sin previo aviso y sin posibilidad de incluir a nuevos becarios. Es un efecto dominó».
En un comunicado, el Ministerio de Educación (MEC) se limitó a afirmar que el programa es "solo una de las iniciativas" para mejorar la formación docente. "Sin pretensiones de universalización, debe funcionar como un inductor de buenas prácticas", afirma el texto. Respecto a los cambios en el programa, indicó que ha conformado un grupo de trabajo para la reformulación y que se espera que las primeras conclusiones se presenten en octubre. "La intención es garantizar la autonomía de las secretarías en la selección de las escuelas donde operará el programa Pibid".