Consejo rechaza cuentas del Ministerio de Salud durante el gobierno de Mandetta.
Según el Consejo Nacional de Salud, en 2019 el Ministerio de Salud gastó más del mínimo requerido, no cumplió con los criterios definidos por ley y no demostró ni comprobó la asignación de recursos.
Cida de Oliveira, de RBA - El Ministerio de Salud vio rechazadas sus cuentas de 2019 por el Consejo Nacional de Salud (CNS), órgano de control social cuyas responsabilidades incluyen la supervisión y auditoría del Informe Anual de Gestión (IRA). Según el consejo, compuesto por representantes de todos los sectores de la sociedad y subordinado al propio Ministerio, este, bajo el gobierno de Jair Bolsonaro, debe adoptar medidas para mejorar su gestión financiera.
Según la opinión de la Comisión de Presupuesto y Financiamiento del CNS (Cofin), presentada este viernes (11) en una reunión virtual extraordinaria por el economista y consultor de la comisión, Francisco Fúncia, el Ministerio excedió el mínimo constitucional sin demostrar ni probar la asignación de recursos.
El entonces ministro Luiz Henrique Mandetta, quien asumió la cartera tras la llegada al poder del gobierno de Jair Bolsonaro, comprometió 122,27 millones de reales, mientras que el monto mínimo era de 117,29 millones. También redujo los montos comprometidos para acciones y servicios de salud pública, una medida que también se implementó en 2018 durante el gobierno de Michel Temer (MDB), y que debe ser revisada por la actual administración.
Sin pruebas
El informe también señala la falta de criterios para seleccionar los gastos que no se ejecutaron o se ejecutaron solo parcialmente. Otro punto es la omisión del Ministerio al no demostrar la asignación de los recursos necesarios para impulsar el cambio en el modelo de financiación de la atención primaria. Esto contradice las resoluciones del Consejo Nacional de Salud (CNS), en especial las directrices para establecer las prioridades de 2019. El informe solicita explicaciones al Ministerio sobre las razones por las que no se asignaron recursos suficientes para implementar el cambio de modelo propuesto por el Consejo.
Además, el ministerio no siguió los criterios acordados en la Comisión Intergerencial Tripartita (CIT), que reúne a los responsables de salud de los tres niveles de gobierno, para transferir los fondos directamente a los estados, el Distrito Federal y los municipios. Tampoco los sometió a la aprobación del Consejo Nacional de Salud (CNS), que identificó disparidades entre los montos de transferencia per cápita para los municipios y para los estados.
Según el análisis del informe, "es necesario que los gestores acuerden en el seno de la Comisión Intergubernamental de Salud (CIT) los criterios para la transferencia de recursos del Fondo Nacional de Salud a los Fondos de Salud Estatales y Municipales y los remitan al Consejo Nacional de Salud (CNS) para su deliberación, con el fin de formalizar las medidas adoptadas previamente".
El informe también señaló la falta de una asignación presupuestaria específica para la compensación total de los denominados pagos pendientes (dinero comprometido pero no gastado de años anteriores), que fueron cancelados a partir de 2012. Asimismo, identificó compensaciones pendientes por pagos cancelados desde el año 2000, que formaban parte del cálculo del gasto en acciones de atención primaria, un procedimiento que se repite anualmente y que necesita ser revisado.
