La crisis en la relación entre el Gobierno y el Congreso marca el inicio de la semana.
La semana comienza con el gobierno de Bolsonaro intentando organizar su base de apoyo en el Congreso para frenar la crisis política en la que se hunde.
247 - La semana comienza con el gobierno de Bolsonaro intentando organizar su base de apoyo en el Congreso para frenar la crisis política en la que se hunde.
Actualmente se tramitan en el Congreso 11 medidas provisionales que expiran el 3 de junio, entre ellas la reforma administrativa, área en la que el gobierno ya ha sufrido sus primeras derrotas, como el regreso del COAF (Consejo de Control de Actividades Financieras) al Ministerio de Economía, contradiciendo las intenciones de Bolsonaro y Sérgio Moro, quienes tienen al COAF como objeto de deseo.
El gobierno también está trabajando para evitar que el poder legislativo derogue el decreto que flexibiliza las leyes sobre posesión de armas en Brasil, un tema que Bolsonaro considera una cuestión de principios en su relación con la base más radicalizada de la extrema derecha.
La reforma de las pensiones es otra fuente de quebraderos de cabeza para el Palacio Presidencial, dados los movimientos en la Cámara de Diputados para lanzar un proyecto alternativo a la propuesta del gobierno.
A todos estos enfrentamientos políticos se suma el progreso de las investigaciones de la Fiscalía de Río de Janeiro contra el hijo del presidente, Flávio Bolsonaro, implicado en acciones ilegales relacionadas con la malversación de fondos públicos y el blanqueo de dinero.
reporte Los periodistas Talita Fernandes y Daniel Carvalho, del diario Folha de S.Paulo, señalan que la semana comienza con un clima tenso en la relación entre Planalto y el Congreso. El mensaje difundido por Jair Bolsonaro el viernes 17, en el que afirmaba que el país es ingobernable y que se negaba a realizar "acuerdos secretos", deterioró aún más las relaciones entre el presidente y los líderes del Congreso.
“Los líderes legislativos interpretaron el texto como una muestra más de la falta de respeto del presidente hacia los parlamentarios”, señala el informe.
Según el informe, los líderes políticos creen que Bolsonaro está buscando el aplauso fácil y delegando la responsabilidad de gobernar el país en la Cámara de Diputados y el Senado. El hecho de que el presidente haya afirmado enfrentar resistencia por parte de quienes se beneficiaron en el pasado de relaciones no republicanas ha inquietado aún más al Congreso.
El ambiente político se torna aún más tenso debido al desorden político del gobierno en el Congreso y la convocatoria a manifestaciones públicas para el próximo domingo, en las que, en nombre del apoyo al gobierno, los organizadores pretenden salir a las calles coreando consignas contra el Congreso y el Poder Judicial.
